martes, 23 de septiembre de 2014

El llanto de las cariátides

En sólo cinco minutos nos cuenta el vídeo del joven artista gráfico griego Dimitris Armanidis  la historia de las cariátides. Lo hace en la lengua del Imperio, que es el inglés, por supuesto, para que todo el mundo se entere, pero con subtítulos en griego, esa lengua minoritaria en Europa en cuanto a número de hablantes pero mayoritaria desde el momento en que impregna a todas las demás, y que nosotros seguimos hablando sin ser muy conscientes de ello, sin casi darnos cuenta todavía.

El templo del Erecteion fue construido entre los años 421 y 406 a. de C. Fue decorado con seis estatuas femeninas de 2,30 m. de altura, llamadas Cariátides. El templo sufrió con el correr de los años varias desgracias, pero el mayor atentado de todos lo perpetró Lord Elgin.

Las seis hermanas habían permanecido unidas durante 2.300 años hasta que en 1802 una de ellas fue separada del resto por Lord Elgin junto con otras muchas piezas históricas monumentales de la acrópolis de Atenas.

Después del crimen de Lord Elgin, cuentan las leyendas urbanas que las hijas de mármol lloraban todas las noches lamentando el secuestro de su hermana.

Se cuenta también que cuando los obreros llevaban la estatua al puerto de El Pireo, oían sollozos procedentes del interior del embalaje, por lo que lo dejaron en el suelo y se negaban a tocarlo otra vez.

Hoy cinco cariátides están en el Museo de la Acrópolis de Atenas, mientras la sexta permanece en el Museo Británico de Londres, todavía con su billete de ida sólo en las manos.

Grecia ha solicitado en muchas ocasiones al gobierno británico la devolución de los mármoles griegos, pero todos esos esfuerzos han resultado baldíos.

El llanto de la sexta hija de mármol todavía resuena en los oídos de los griegos: Devolvedme a casa, devolvedme a mis hermanas, liberadme. No pertenezco a aquí, soy griega.

No hay comentarios:

Publicar un comentario