martes, 3 de febrero de 2015

Carpe diem: otra variación de Marcial


Plantea nuestro poeta bilbilitano Marcial, en este epigrama (V, 58) una variación sobre el tópico horaciano del "carpe diem" en dísticos elegíacos de hexámetro y pentámetro dactílicos.  He aquí el epigrama:

Dices que vas a vivir mañana, Póstumo, siempre.
Ese mañana, dí, Póstumo ¿cuándo vendrá?
¿Cuán lejos, dónde está ese mañana? Y ¿en dónde se logra?
¿Se halla en Persia tal vez  o en los armenios quizá?
Tiene ya ese mañana los años de Príamo o Néstor.
Ese mañana, dí, ¿cuánto te puede costar?
¿Vas a vivir? Para eso ya es tarde, Póstumo, ahora:
Sabio es aquél que vivió, Póstumo, el día de ayer.


 Cras te uicturum, cras dicis, Postume, semper.
Dic mihi, cras istud, Postume, quando uenit?
Quam longe cras istud, ubi est? aut unde petendum?
Numquid apud Parthos Armeniosque latet?
Iam cras istud habet Priami uel Nestoris annos.
Cras istud quanti, dic mihi, possit emi?
Cras uiues? hodie iam uiuere, Postume, serum est:
Ille sapit, quisquis, Postume, uixit heri.

(Marcial, libro V, 58)

Nota las veces que se repite "cras" (mañana) en el poema original: nada más y nada menos que siete veces. Es un adverbio que significa "mañana" en latín. En inglés se conserva esa palabra fosilizada en "procrastination", que es la acción de dejar las cosas para mañana. Veo que la Real Academia Española ha adoptado el verbo "procrastinar" con el significado de diferir y aplazar, supongo que como anglicismo; un anglicismo en todo caso de origen latino.


Lo que nos aconseja esta tarjeta en la lengua del Imperio, vista en interne', es que dejemos de aplazar las cosas para mañana -"no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" dice nuestro refranero- y que comencemos a trabajar; lo que nos dice Marcial, mucho más bonito que todo eso, es que dejemos de aplazar la vida para el incierto día de mañana y que comencemos a vivir ahora. 

Lope de Vega tal vez se inspiró en el epigrama que comentamos rcuando compuso aquel célebre verso "siempre mañana y nunca mañanamos" del soneto amoroso en que se quejaba de la dilación de su esperanza. 


 



No hay comentarios:

Publicar un comentario