domingo, 15 de marzo de 2015

Las idus de marzo



A Julio César, que fue asesiando el día de las idus de marzo del año 44 antes de Cristo,  le dedicó Borges  (1899-1986) este soneto de su último libro de poemas Los conjurados (1985).
 
CÉSAR



Aquí lo que dejaron los puñales.
Aquí esa pobre cosa, un hombre muerto
que se llamaba César. Le han abierto
cráteres en la carne los metales.

Aquí la atroz, aquí la detenida
máquina usada ayer para la gloria,
para escribir y ejecutar la historia
y para el goce pleno de la vida.

Aquí también el otro, aquel prudente
emperador que declinó laureles,
que comandó batallas y bajeles

y que rigió el oriente y el poniente.
Aquí también el otro, el venidero
cuya gran sombra será el orbe entero.

(Jorge Luis Borges)

oOo

Otra referencia inevitable para un día como hoy es la novela de Thornton Wilder (1948) "Los idus de marzo" (en latín tanto idus, como nonas y calendas tenían género femenino, por lo que sería preferible aplicarle el género femenino a la palabra "idus", pero es algo que no le podemos achacar a Thornton Wilder, que tituló su novela "The Ides of March", sino a su traductor a nuestra lengua).

Es una novela muy aconsejable no sólo para lectores interesados en la novela histórica, sino para interesados en la literatura en general. El propio autor nos advierte en el prólogo de la obra sobre ello: "La reconstrucción histórica no figura entre los propósitos primarios de esta obra, que podría calificarse como una ficción sobre determiandos hechos y personas pertenecientes a los días postreros de la República Romana".

Dividida en cuatro partes, tiene formato epistolar. Marco Antonio, Cleopatra, Julio César, al que se alude como el Dictador,  y el poeta Catulo se escriben e intercambian cartas, lo que le permite al autor narrar un mismo hecho desde diferentes perspectivas, técnica con la que profundiza en la complejidad de los hechos históricos relatados. 

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