sábado, 4 de julio de 2015

Homenaje de Cataluña a Orwell

Si George Orwell escribió "Homage to Catalonia", Cataluña le rinde ahora un homenaje al autor de "1984" dedicándole una plaza en la ciudad de Barcelona: la plaça de George Orwell, en pleno Barrio Gótico, distrito de Ciutat Vella.

La fotografía adjunta, tomada de la Red, muestra cómo la profecía de Orwell, que nunca pretendió ser un profeta, se ha cumplido. Al lado del letrero de la plaza, qué paradoja, tenemos una señal del Ajuntament de Barcelona que nos advierte de que nos hallamos en una zona videovigilada en un radio de 500 m.


¿Quién nos vigila? Sin duda ninguna, el Big Brother o Gran Hermano, que es, para los que no lo sepan, algo más que el nombre de un infame concurso televisivo: es el Gran Dictador (y no estamos hablando sólo de los personajes históricos como Stalin, que son agua pasada), sino de los regímenes democráticos y totalitarios que sufrimos, Gran Dictador que pretende controlar todos y cada uno de nuestros pasos "por nuestra propia seguridad y nuestro propio bien".

Por cierto, la palabra "plaza" (plaça en catalán) procede de PLATEAM, que es la forma latina del griego "(hodós) platéia", que significaba (calle) ancha, el femenino del adjetivo "platýs", que quiere decir "ancho, plano", raíz griega de la que vienen nuestros platos y platós (a través del francés "plateau"). Pero volviendo a la plaza, además de plazuela y plazoleta, tenemos verbos tan usados como desplazar (a través del francés "place" con el sigificado genérico de "lugar" que también tiene en la lengua de Shakespeare por influjo normando), reemplazar y reemplazo, emplazar y emplazamiento. Estas dos últimas palabras significan "poner algo en un determinado lugar", como compuestos que son de "en" y de "plaza" (en el sentido de place, lugar).

Sin embargo, como no es oro todo lo que reluce, debemos advertir que el verbo aplazar (aplazamiento y aplazo) no tiene nada que ver con las "plazas", sino con los "plazos", que no es lo mismo, como todo el mundo sabe. No es lo mismo pagar algo al contado que a plazos...  Y es que la palabra "plazo" es harina de otro costal, viene de plazdo que es una forma arcaica de PLÁCITUM, el participio del verbo PLACERE "complacer, gustar", abreviación de la expresión "(diem) plácitum", propiamente "(día) acordado, aprobado, que ha sido del agrado de la autoridad y por lo tanto ha parecido bien". Pero de nuevo nos aparecen emplazar y emplazamiento para aumentar la ceremonia de la confusión como compuestos de "en" y de "plazo", por lo que también significan: "dar a alguien un plazo para la ejecución de algo", y, de ahí, según la RAE: "Citar a alguien en determinado tiempo y lugar, especialmente para que dé razón de algo." El tiempo sería el plazo y el lugar la plaza.



  

No hay comentarios:

Publicar un comentario