viernes, 10 de marzo de 2017

De la guerra y la paz



Sacada de su contexto, que es la séptima Filípica que escribió Cicerón contra Marco Antonio, me parece muy oportuna en cualquier caso la siguiente reflexión de Cicerón sobre la guerra y la paz: Nec ego pacem nolo, sed pacis nomine bellum inuolutum reformido, que viene a decir lo siguiente: Yo no rechazo la paz, pero me produce espanto la guerra encubierta con el nombre de paz.

 El joven Cicerón leyendo, Vincenzo Foppa (1427-1515)

George Orwell en su novela 1984  describía el mundo del Gran Hermano donde el lema del partido que gobernaba era: war is peace, freedom is slavery, ignorance is strength:  guerra es paz, libertad es esclavitud, ignorancia es fuerza. En ese mundo controlado por el ojo panótpico del Gran Hermano se llamaba paz a la guerra, y libertad a la esclavitud en la que vivían. 

En nuestros días, asistimos a este ejercicio de ocultación de la verdad que consiste en llamar a las cosas lo contrario de lo que son; y así a las guerras oímos que se las llama “misiones humanitarias de paz y de defensa de la democracia y de los derechos humanos”, por ejemplo, y nos quedamos tan contentos. 

En este sentido no está de más recordar aquí aquella honesta y sincera declaración de un veterano norteamericano de la guerra de Iraq,  que reconoció lo siguiente: “Nos dijeron que luchábamos contra los terroristas: el verdadero terrorista era yo”.

Nuestra poetisa Isabel Escudero escribió en su poemario Coser y Cantar (1994) el siguiente agudo pareado, que viene a decir lo mismo que decía Cicerón con otras palabras más castizas: Tú crees que esto es la paz: / esto es la guerra disimulá. 


            Proseguía Cicerón diciendo allí mismo:  Qua re si pace frui uolumus, bellum gerendum est; si bellum omittimus, pace numquam fruemur. Por lo tanto si queremos disfrutar de la paz, tenemos que hacer la guerra; si prescindimos de la guerra, nunca disfrutaremos de la paz. Pero no estaba aquí Cicerón proclamando el viejo y también latino adagio que se atribuye a Vegecio “si uis pacem, para bellum”, si quieres la paz,  prepara la guerra, que esgrimirán tantos militares y militaristas después de él para justificar el uso de las armas, sino de declararle la guerra a la mentira reinante, y llamar lo primero de todo a las cosas por su nombre: al pan pan, y al vino vino; a la guerra, guerra; guerra a la guerra.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada