miércoles, 29 de marzo de 2017

La estrofa alcaica



Es una estrofa griega, propia de la poesía lírica eolia, cuya invención se atribuye al poeta Alceo, de quien recibe su nombre, que también utilizó la poetisa Safo. Fue adaptada al latín por Horacio,  y está compuesta por dos endecasílabos alcaicos, un eneasílabo de ritmo yámbico cataléctico y un decasilábo formado por dos dáctilos y dos troqueos. Modernamente la han cultivado Tennyson en inglés, Carducci en italiano, aunque con poca fortuna este último, y Hölderlin en alemán, adaptando el esquema clásico a las posibilidades de las lenguas modernas, para lo que se han basado en el acento de palabra para marcar las sílabas portadoras de ritmo.

 
Safo y Alceo, Lawrrence Alma-Tadema (1881)

Su esquema (donde “u” significa sílaba no marcada rítmicamente y en principio átona y “” sílaba que marca el ritmo, independientemente de su cantidad, y acentuada para nuestros oídos):

u u — u ‖ — u u — u —
u u — u ‖ — u u — u —
            u u — u — u — u
u u — u u — u — u

Un ejemplo clásico sería este de Horacio en latín, la primera estrofa de la primera oda del libro tercero, toda una declaración de intenciones:  

odi profanum uolgus et arceo.
fauete linguis: carmina non prius
            audita Musarum sacerdos
    uirginibus puerisque canto.

Que podemos reproducir rítmicamente así en castellano con el mismo ritmo:

Odio al inculto vulgo y me aparto de él.
Guardad silencio: inéditas hasta hoy
canciones, vate de las Musas,
canto a doncellas y a los muchachos.


 
 Estatua de Quinto Horacio Flaco, en Venosa

En la poesía alemana, la estrofa alcaica fue introducida por vez primera por Harsdörffer en el siglo XVII y tras él utilizada por por Klopstock, Hölty, Platen y sobre todo por Friedrich Hölderlin, del que os ofrezco este precioso ejemplo de poema compuesto por esta única estrofa. Se titula Ehmals und jetz (Antes y ahora), una de sus composiciones de juventud escrita entre 1793 y 1799.

 In jüngern Tagen war ich des Morgens froh,
Des Abends weint ich; jetzt, da ich älter bin,
            Beginn ich zweifelnd meinen Tag, doch
Heilig und heiter ist mir sein Ende.

Que sonaría más o menos así en castellano con el mismo ritmo:

Yo joven era al amanecer feliz,
después lloraba; ahora, que soy mayor,
dudando empiezo el día, pero
santo y sereno su fin se me hace.
 Resultado de imagen de friedrich hölderlin
 Hölderlin, Franz Karl Hiemer (1792)

No hay comentarios:

Publicar un comentario