martes, 23 de agosto de 2016

Un palíndromo diabólico

In girum imus nocte et consumimur igni es, como quizá hayais visto enseguida, un palíndromo (de palin “otra vez” y dromo “recorrido”), es decir una frase o palabra escrita que puede leerse de izquierda a derecha, como hacemos habitualmente, y de derecha a izquierda con el mismo significado. Puede traducirse del siguiente modo: en círculo vamos en la noche y nos consumimos en el fuego.
 

Conviene precisar que no es lo mismo un palíndromo que un bifronte: el palíndromo tiene el mismo significado leído en una u otra dirección, como queda dicho. Es el caso del nombre propio Ana o de la frase “dábale arroz a la zorra el abad”. El bifronte, sin embargo, tiene significado distinto, como el  latino ROMA/AMOR o el inglés LIVE/EVIL.


No se conoce la autoría de la frase. Tradicionalmente se ha atribuido a Virgilio, pero no aparece en ninguna de sus obras. Se ha supuesto que para ser un hexámetro le falta un pie, y que sería la forma abreviada de «in girum imus nocte ecce et consumimur igni», que significaría «en círculo vamos en la noche, mira, y nos consumimos en el fuego”. De todas formas, es posible que no se trate de un verso clásico, ya que la palabra «girum » es un término griego que se escribe con “y” en latín clásico: gyrum, lo que desharía la perfección del palíndromo, por lo que puede tratarse de una creación tardía.

Se conoce también a este palíndromo como el “verso del diablo” que, según alguna leyenda medieval, tendría un poder mágico si se escribía en un pergamino y después se quemaba, porque permitiría encontrar nada más y nada menos que la fórmula mágica de la piedra filosofal.  



Cierta relación hay entre los palíndromos y el diablo. Sirva como ejemplo este otro: ROMA TIBI SUBITO MOTIBUS IBIT AMOR:   “En Roma a ti de repente gracias a mis movimientos te llegará el amor”, que parece una fórmula mágica destinada a actuar sobre la realidad. Se creía que el demonio hablaba “al revés”, de ahí el éxito del palíndromo que puede ser leído en ese sentido. Por otro lado, la mención de la noche y del fuego le dan un carácter misterioso y sugerente, si no demoníaco o diabólico. La noche es la oscuridad que contradice la luz del día. El hecho de que el palíndromo pueda leerse de derecha a izquierda y de izquierda a derecha nos hace ver la frase como un anillo, como una serpiente enrollada que se muerde la cola, lo que se contrapone a la linearidad del tiempo y del lenguaje.

 

Este palíndromo es, además, un enigma cuya solución podría ser las mariposas,  polillas u otros insectos nocturnos que atraídos en la oscuridad por la luz de una lámpara se consumen por el fuego de la llama que los atrae, o podría tratarse de estrellas nocturnas que a la luz del fuego del sol se ocultan a nuestra vista, o quizá de las antorchas que acaban consumiéndose ardiendo en la noche o cualquier otra interpretación que se nos ocurra, pero quizá lo más enigmático del “In girum imus…”  es quién es ese sujeto de ambos verbos “vamos” y “nos consumimos”, representados en latín por las desinencias verbales –mus (activa) y –mur (pasiva), y en castellano por –mos, esa primera persona del plural, ese “nosotros”: ¿quiénes somos, en efecto, "nosotros"?   




In girum imus nocte et consumimur igni es también el título de una película francesa rodada en 1978 por el llorado Guy Debord, padre del situacionismo y crítico de lo que él llamó la “sociedad del espectáculo”, en referencia a la sociedad de consumo, alienación capitalista y, diríamos hoy, neoliberal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario