domingo, 28 de diciembre de 2014

Opulento rima con...

... corpulento, feculento, flatulento, fraudulento,  purulento, suculento, truculento, turbulento y virulento.

Corpulento:  Se trata de un antiguo adjetivo que aparece ya en Plauto, formado sobre el sustantivo corpus,  que significa "cuerpo"más el sufijo -ulentus. La RAE define lo define como "de gran corpulencia" y la "corpulencia" como "la grandeza y magnitud de un cuerpo natural o artificial".

Feculento: Quiere decir lleno de heces, de posos, de fango, y, por lo tanto, turbio. Procede de faex faecis, cuya forma de acusativo faecem evoluciona a "hez" en castellano, que usamos sobre todo en plural "heces" y que propiamente significa "sedimento de un líquido" y de ahí "lo más vil y despreciable de algo". Otros derivados cultos de esta palabra son "fecal, fécula, defecar, y soez (antiguamente sohez)".

Flatulento: Este adjetivo, que no existía en latín clásico, se formó tardíamente sobre flatus -us, que quiere decir "soplo, aire" y de ahí también "ventosidad", por lo que significa "acumulación molesta de gases en el tubo digestivo".

Fraudulento:  En latín clásico está ya atestiguado, formado sobre el sustantivo fraus fraudis, que quiere decir "fraude, engaño" por lo que es sinónimo de engañoso y de falaz.

Opulento: Del latín opulentus -a -um. La forma femenina era un epíteto de la diosa Ops, la Tierra, identificada con la madre Cibeles: opulenta Ops. Ops opis significa  "poder, fuerza, riqueza".


Purulento: Procede de pus puris, con rotacismo, que significa "pus, suciedad", relacionado etimológicamente con el verbo "supurar". "Purulento" significa, pues, "que tiene pus".

Suculento:  Adjetivo formado sobre sucus -i ("savia, juto") y el sufijo -ulentus que nos ocupa, y  que puede glosarse por "lleno de" o "abundante en", por lo que  significa "jugoso, sustancioso, muy nutritivo".

Truculento:  Deriva de trux trucis que quiere decir "fiero, salvaje" más el sufijo -ulentus, por lo que quiere decir según la RAE "que sobrecoge o asusta por su morbosidad, exagerada crueldad o dramatismo".

Turbulento: Formado sobre turba -ae que es "desorden, agitación"  más -ulentus. Está relacionado etimológicamente con el adjetivo "turbio", por lo que quiere decir "tubio y agitado" y referido a una persona "agitador".

Virulento: Formado sobre virus -i que significa "veneno, baba, hiel", y que conservamos en castellano como cultismo cuando hablamos de agentes infecciosos, más el sufijo -ulentus, por lo que significa "venenoso, ponzoñoso".



... y también rima con friolento, macilento, sanguinolento, somnoliento o soñoliento, vinolento y violento.

Friolento: De creación romance sobre el modelo de violento, formado sobre frío y el sufijo que nos ocupa..

Macilento: Formado sobre el adjetivo macer, macra, macrum, que quiere decir "delgado, enjuto", de donde procede nuestro "magro" y nuestro "enmagrecer" sinónimo de "adelgazar" así como nuestro "demacrado", y el sufijo -ulentus, evolucionado a -ilentus. Macilentus se oponía en latín a corpulentus como antónimo. En castellano, quiere decir "flaco y descolorido".


Sanguinolento:  En latín antiguo se decía sanguinulentus. La grafía sanguinolentus es más tardía, y de ella procede nuestro vocablo. Está formado con el sustantivo sanguis sanguinis, que significa "sangre", y el sufijo -ulentus, evolucionado a -olentus. El significado es "que echa sangre".

Somnoliento/soñoliento: En latín se decía somnulentus. Formado sobre somnus -i "sueño,  entendido como acción de dormir" y el sufijo que nos ocupa. En castellano tenemos el doblete somnoliento (cultismo) / soñoliento (palabra patrimonial).


Vinolento:  Coexisten en latín la forma uinulentus y uinolentus, formadas ambas sobre uinum -i, que quiere decir "vino",  y el sufijo -ulentus. La forma uinolentus sufrió el influjo de uiolentus, dado que ambas nociones suelen asociarse comúnmente. Así por ejemplo Lucrecio habla de la "uiolentia uini" o la violencia que produce la ingesta desmesurada de vino.


Violento: Del latín uiolentus -a -um, un adjetivo muy usado durante toda la latinidad, lo mismo que el sustantivo uiolentia. La o de uiolentus en lugar de u es normal después de vocal. Está formado sobre el sustantivo uis uis, que quiere decir "fuerza, agresividad, vigor, poder" y el sufijo -ulentus modificado como -olentus. Esta palabra tiene relación etimológica con uir uiri "varón" y con uirtus uirtutis que es lo propio del varón, o sea, la hombría, el valor, la virilidad.



Érase una vez un opulento banquero que había heredado una considerable y nada macilenta fortuna y que, pese a la crisis económica o quizá por ella misma, nadaba, como se suele decir, en la opulencia más escandalosa. Su suculento patrimonio se había fraguado a lo largo de muchas décadas con el patrocinio de empresas fraudulentas y negocios turbios y no poco turbulentos.  Sus enemigos siempre decían que tener trato con él era como tener un grano purulento en la mejilla que,  a fuerza de acariciarlo, se volvía sanguinolento. Físicamente, era un tipo fornido y corpulento,  de duras facciones, y, habida cuenta de su afición gastronómica al cocido,  de pesadas digestiones y de estómago e intestino flatulentos.  Muy vinolento por su adicción a la sangre consagrada de Cristo, solía ponerse muy violento cuando alguien le llevaba la contraria, por lo que daba rienda suelta a su marcado carácter virulento y agresivo, y,  en algunos casos, hasta cruel y  truculento, o bien se ponía,  después de haber trasegado él solo una botella de vino de rancia y feculenta cepa,  triste y melancólico;  y eructaba entonces y luego se sumergía en un silencio muy friolento con sofocos repentinos de calor que lo inducían a una modorra somnolienta, si no soñolienta. 

martes, 23 de diciembre de 2014

Narciso se hace ¿un selfie o una selfie?

¿Selfi? ¿Un o una? El problema que tenemos en castellano cuando adoptamos un anglicismo como este de "selfie" (pronunciado selfi) es que debemos atribuirle un género gramatical masculino o femenino que en inglés no tiene. En inglés "self" significa lo mismo que nuestro prefijo griego "auto", es decir, la reflexión o reflejo de uno mismo o de una misma, que, para el caso, es lo mismo.

Parece ser, según las estadísticas de San Google, que los castellanoparlantes preferimos el género masculino al femenino en este caso, y decimos "un selfi", como si estuviera implícito "retrato",  y no "una selfie", a pesar de que el género femenino estaría apoyado si se sobreentiende fotografía o foto. De hecho, si hubiera que buscar una palabra castellana para "selfi" recurriríamos al neologismo "autofoto", que sería femenino como lo es foto, a pesar de acabar en -o.   En efecto, tenemos una sola palabra femenina de rancio abolengo acabada en -o, que es mano (ya lo era en latín, viniendo como procede de manus -us de la cuarta declinación). Cuando comenzaron a introducirse en la lengua de Cervantes las palabras abreviadas  "moto", "radio" y "foto" (de motocicleta, radiofonía y fotografía, respectivamente), muchos hablantes las sentían como masculinas y decían y llegaban a escribir, por lo tanto, cosas como "comprarse un amoto", "encender el arradio" y "salir bien en el afoto" (sic).


Hacerse un selfie, es como se sabe, hacerse un autorretrato o tomarse uno una foto con el móvil, y más exactamente, según el Diccionario de la lengua inglesa de Oxford, que la eligió como palabra del año 2013,  es «una fotografía que uno toma de sí mismo, normalmente con un 'smartphone' o 'webcam', y que se cuelga en una web de medios de comunicación social».


No deja de haber un componente narcisista y egocéntrico o ególatra, bastante idiota por cierto, en el acto de hacerse un selfi; es como si nos miráramos en el espejo y dejáramos constancia de ello en la red de redes subiendo la imagen en primer plano para contemplación propia y de los demás. Podríamos llegar a hablar de "selfitis", lo mismo que hablamos de "hepatitis" cuando tenemos una infección del hígado, para referirnos a la inflamación del ego o tumoración o hinchazón de la propia pesonalidad como si de un globo se tratara. Todo Narciso necesita un espejo donde reflejar su belleza, y las llamadas redes sociales como Facebook o Tuenti cumplen ese papel a la perfección, publicando imágenes sin fin para exhibicionismo y voyeurismo.

El viejo mito de Narciso, que muere cuando intentaba abrazarse y besarse a sí mismo creyéndose otro, cobra realidad y nos alerta sobre el riesgo  que corremos cuando idolatramos las imágenes, es decir, cuando imaginamos la realidad y nos fiamos de las apariencias -y la realidad está entretejida de numerosas apariencias: no es más que eso-, e ignoramos la presencia de lo demás y los demás en nuestro entorno. Por otro lado, cada vez que hacemos "click" en un "me gusta", hacemos como la ninfa Eco:  incapaces de decir algo que no haya sido dicho ya, repetimos por enésima vez las palabras que han dicho otros, haciéndonos eco de resonancia de ellas.

Publicar selfis es tan idiota, en el sentido etimológico griego de la palabra,  como publicitar uno en las redes sociales los gustos personales musicales, literarios, y las opiniones políticas y religiosas en general o del tipo que sean sin el mínimo atisbo de pudor o de espíritu crítico, todo ello porque sí, porque aquí estoy yo, yo soy así y "viva yo",  lo que no deja de ser una exageración del amor propio, puro narcisismo.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Lluvioso rima con copioso



No pocos son los adjetivos castellanos acabados en –OSO que denotan abundancia y que hemos heredado del latín, como los del refrán "otoño lluvioso, año copioso", o, por seguir con la meteorología,  "enero heloso, febrero nevoso, marzo airoso (o ventoso) y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso". Estos adjetivos son muy numerosos, y, por lo general, bastante transparentes en su significado. Casi siempre suelen derivar de sustantivos, y su sufijo puede glosarse como "caracterizado por" o "lleno de"  (hielo, nieve, aire o viento, lluvia y hermosura, en el último caso, respectivamente).

Que procedan de la primera declinación latina, es decir de sustantivos acabados en -a,  hay un saco de ellos para el lector curioso (de cura -ae "cuidado", aunque sería de esperar "curoso", pero el adjetivo sufrió ya en latín la influencia de incuria, que es la negación de cura, "descuido", y la influencia de otros sustantivos de la misma declinación como furia, inuidia, copia... ), como por ejemplo brumoso, calumnioso, delicioso, envidioso, espinoso, espumoso, fabuloso, famoso, furioso, glorioso, gracioso, injurioso, leproso, licencioso, lluvioso, misericordioso, pomposo, victorioso y un largo etcétera. Entre los menos transparentes, pero no muy opacos,  podemos citar:  acuoso (derivado de aqua-ae "agua"),  copioso (derivado de copia -ae, “abundancia”), goloso (de gula –ae “apetito”),  hermoso (deriva de forma –ae: “belleza”), lacrimoso (de lacrima –ae “lágrima”),  moroso (de mora –ae “retraso, tardanza”), nebuloso (de nebula –ae “niebla”),  proceloso (de procella –ae “tempestad, tormenta”),  rugoso (de ruga –ae “arruga”) y tenebroso (de tenebra –ae “tiniebla”). 


 El repertorio de los derivados de sustantivos acabados en -o de la segunda declinación podría resultar tedioso y hasta odioso para los estudiosos más animosos, dada su cuantiosa nómina. Muchos derivan de sustantivos neutros, como artificioso, beneficioso, dañoso, escandaloso, escrupuloso, espacioso, imperioso, ingenioso, lodoso, odioso, ocioso, monstruoso, peligroso, portentoso, precioso, prodigioso, silencioso, venenoso o vicioso.  Otros salen de sustantivos masculinos tales como añoso, morboso, nervioso o ventoso, por citar sólo algunos ejemplos.  Entre los que son un poco menos transparentes podemos destacar: belicoso (de bellum –i “guerra”), desastroso (de astrum –i “astro”, con la connotación de nacido bajo una mala estrella lo que propiamente constituye un desastre), jocoso (de iocus –i  “broma, juego, gracia, risa”),   meticuloso (de metus –i “miedo”, y más exactamente de su diminutivo meticulus),  viscoso (de uiscum –i “liga, es decir, masa hecha con muérdago para cazar pájaros”, de ahí que sea sinónimo de  pegajoso)  y  populoso (de populus –i “pueblo”).

El listado de adjetivos en –OSO que procedan de palabras de la tercera declinación acabadas en consonante es amplio y sería muy ambicioso pretender ser exhaustivo. Ejemplos claros son: amoroso, cartilaginoso, clamoroso, contagioso, decoroso, doloroso, frondoso, laborioso, religioso, rencoroso, sabroso, supersticioso, temeroso, vertiginoso, vigoroso, virtuoso y voluminoso. Otros menos claros, podemos explicarlos gracias a la etimología, como capcioso (de captio -onis "caza, trampa para cazar"),  facineroso (de facinus facinoris “crimen”), generoso (de genus generis “origen”, con la connotación de bueno, bien nacido, de buena estirpe o linaje o cepa, y por lo tanto, fértil; es término campesino como se ve en la expresión “ager generosus” que alude a un terreno productivo), libidinoso (de libido libidinis “deseo sexual”). Otros ejemplos son más luminosos (de lumen luminis “luz”) y nos alumbran con su luz. Hay que citar también meloso (de mel mellis “miel”, ominoso (de omen ominis “mal agüero o mal presagio”), oneroso (de onus oneris “peso, carga”), sedicioso (de seditio –onis “discordia, motín, agitación, revolución”)  y voluptuoso (de uoluptas uoluptatis “placer, deleite, gozo”).


Son tantos estos adjetivos que constituyen una rima fácil y muy socorrida para pareados.

Adjetivos sacados de sustantivos de la cuarta declinación, aparte de afectuoso, fastuoso e  impetuoso, “lleno de, respectivamente, afecto, fasto e ímpetu –esta última palabra es una de las pocas que tenemos en castellano que sean de origen latino y cuya –u no haya pasado a -o, junto a espíritu y tribu-,   tenemos algunos ejemplos como anfractuoso (de anfractus –us “vuelta, giro, encorvamiento”),  luctuoso (de luctus –us “luto”), sinuoso (de sinus –us “curva, pliegue”),  suntuoso (de sumptus –us “lujo”) y tortuoso (de tortus –us, “curva, vuelta, espiral”).

Adjetivos formados sobre sustantivos de la quinta declinación hay muy pocos, la verdad, dado el escaso número de palabras acabadas en –e que había en latín. Podemos citar especioso (de species –ei “aspecto exterior, apariencia”, por lo que en castellano significa, según el diccionario de la RAE,  hermoso, precioso,  perfecto”  pero también “aparente y engañoso”), y  pernicioso (de pernicies –ei  “ruina, destrucción”).

En la nomenclatura química, el sufijo -oso se aplica cuando un elemento funciona con su menor valencia: óxido ferroso, por ejemplo (de ferrum -i "hierro" en latín).


En 1949 A. Ernout publicó un estudio titulado “Les adjectifs latins en –osus et en –ulentus”, muy meritorio porque hacía un recuento bastante exhaustivo de estos adjetivos latinos basándose en un corpus amplísimo de textos,  sin contar por entonces con la ayuda de los medios informáticos de los que disponemos ahora para su elaboración. De ese artículo se han extraído los datos anteriores.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Dos viñetas de Montt


El diálogo de estos peces abisales ha tocado fondo, como se suele decir, con la siguiente constatación:  en el fondo, todos, por muy profundos que nos creamos, somos superficiales, porque el fondo es la superficie en la que nos movemos.

OoO


Rinde Montt, el dibujante chileno, un homenaje en esta viñeta al maestro argentino Quino por su célebre Mafalda que gritaba adolescente y rebelde: "¡Paren el mundo, que me quiero bajar!". Esta vez nos encontramos ante una Mafalda quincuagenaria que ha cumplido recientemente los cincuenta años,  y que bastante indignada  sigue gritando que paren el mundo, pero no para bajarse ella esta vez, cómodamente instalada ya en su sillón como persona adulta, sino para que se bajen algunos, no pocos, de esos congéneres que si no nos hacen a todos la vida imposible, nos la amargan bastante. No hace falta, supongo, dar nombres propios.

    

jueves, 11 de diciembre de 2014

Vida post mortem, según Arcás



Las viñetas y tiras cómicas de Arcás aparecieron por primera vez en los quioscos griegos a principios de los años 80. Su obra, desde entonces hasta la actualidad, ha ido creciendo considerablemente. Al mismo tiempo, su identidad personal y aspecto físico han sido y son un misterio hasta para sus propios lectores y editores griegos. Arcás ha preferido mantener el anonimato bajo la firme creencia de que a un artista debe conocérselo más por su obra que por su personalidad propia. 

Su particular sentido del humor (casi negro), impregnado de un tono sarcástico, está presente en casi todas sus historietas. Sin embargo, lo que realmente explica su éxito es la universalidad de los temas que trata. En este sentido, puede decirse de él, sin exagerar, que es ya todo un clásico, porque su humor está fuera del tiempo. A pesar del paso de los años, los diversos personajes que ha ido creando nos siguen haciendo reír igual que el primer día. 

La vida de después, además de ser una de los mejores y más celebradas historietas de Arcás (o Arkás, si se prefiere),  es la más larga por ahora. Narra la vida de Arni, un hombre joven que ha muerto de repente de un infarto y que se encuentra de pronto en el paraíso conversando con un ángel sobre lo humano y lo divino.


 
A lo largo de casi ocho años de presencia semanal en la prensa, el genial dibujante griego ha publicado más de cuatrocientas  historietas a toda página sobre este personaje, lo que le ha proporcionado material para ocho álbumes de La vida de después. Pero ese material ha dado más de sí todavía.  Había algunas páginas, que por diversas razones habían quedado sin publicar en el cajón de su creador, y que se han reunido ahora en este nuevo y entretenido álbum que acaba de publicarse en Grecia  que lleva por título: Los inéditos. Como muestra (tomada de aquí), un botón:

-Ángel, ¿qué opinión tienes sobre la incineración de los cadáveres?
-¡Es un progreso! ...En la Edad Media los quemaban vivos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Enriqueta, Fellini y Madariaga según Liniers

1.- El invierno y las ideas:
  mihi: a mí, me (dativo de ego) / hiems, hiemis: (el) invierno / prosum prodes prodesse profui: ser útil (verbo compuesto de "pro" para, en favor de, de provecho a y de "sum" ser)  / idea -ae: idea (palabra griega que nos ha entrado en castellano a través del latín y que se refiere a las ideas de Platón o platónicas, es decir, a los prototipos ideales de las cosas) / refrigero: refrescar, refrigerar, enfriar.

La entrañable Enriqueta, uno de los personajes más emblemáticos de Liniers (Ricardo Siri, Buenos Aires, 1973),  y su gato Fellini, compañero de fatigas, vienen  a decirnos que el invierno que se avecina y se nos cuela ya por las rendijas de puertas y ventanas también tiene su encanto: refrigera nuestras ideas, es decir, nos ayuda a desprendernos del ardor y fogosidad de nuestras propias convicciones, de nuestras creencias más íntimas, que quedan congeladas. En realidad, no hay nada menos privado y más público, menos nuestro y más común que nuestras supuestas "propias"  ideas.

oOo
 2.- ¿Está escrito el futuro?

futurum -i: lo que va a ser, el porvenir, el futuro (que no existía propiamente dicho en latín todavía) /
 in: en / stella -ae: estrella /   scribo -is -ere scripsi scriptum: escribir / littera -ae:  letra / 
 autem: sin embargo / non: no / intelligo -is -ere intellegi intellectum: entender.

Enriqueta y Fellini se asoman esta vez al universo en mitad de la noche estrellada y se preguntan si el futuro está escrito en los astros, como predica la astrología, esa superchería científica... Enriqueta dice que sí, Fellini argumenta que si es así, sin embargo, no se entiende la letra con la que ha sido escrito .
 
 oOo
 3.- Las memorias de Enriqueta
cum: cuando / autobiographiam: autobiografía / scribo -is -ere scripsi scriptum: escribir / hic haec hoc: este / erit: futuro imperfecto del verbo sum  ser / bonus -a -um: bueno / pagina -ae: página.

Enriqueta dice que algún día, cuando se ponga a escribir sus memorias,  recordará ese día de paz en plena naturaleza como uno de los más significativos de su biografía, precisamente porque no pasó absolutamente nada... salvo cuatro cosillas sin importancia: las nubes en el cielo, un par de pajarillos revoloteando, la compañía de Fellini y el aire que acariciaba sus mejillas.

oOo
4.- Madariaga, otro fiel compañero de  Enriqueta 

 hic haec hoc: este / mundus -i: universo, mundo / inmensus -a -um: inmenso  / sum es esse fui: ser
fortunatim: por suerte / congredior, -eris, congredi, congressus sum: encontrarse. 

Otra vez se asoma Enriqueta a la inmensidad del espacio y del mundo en mitad de la noche estrellada, y reflexiona sobre la grandeza del universo y el milagro que se ha producido de haberse encontrado en un universo tan gigantesco con su buen amigo Madariaga, el imprescindible osito de peluche. .

jueves, 20 de noviembre de 2014

Píramo y Tisbe


Ovidio nos ha transmitido la trágica historia de amor de Píramo y Tisbe (Metamorfosis, libro IV, versos 55-166) una trama similar a la que tendrá posteriormente Romeo y Julieta de William Shakespeare, quien,  si no se inspiró directamente en ella, pues se basó en la novela  Los amantes de Verona de Mateo Bandello,  un escritor italiano renacentista,  la tomó al pie de la letra para incluirla como interludio dramático -teatro dentro del teatro- en el Sueño de una noche de verano, la pieza  que interpretan los artesanos para diversión  de los invitados a las bodas de Hipólita y Teseo. 

Píramo y Tisbe son dos jóvenes de extraordinaria belleza -Pyramus et Thisbe, iuuenum pulcherrimus alter,  / altera, quas Oriens habuit, praelata puellis, según Ovidio: Píramo y Tisbe, de jóvenes él el más agraciado,  / ella,  a las mozas que tuvo el Oriente, la preferida-    que viven en dos casas contiguas en Babilonia, separados por un muro en el que se abre una grieta por la que los enamorados pueden comunicarse. Sus amores no son consentidos por sus padres, que prohibieron así un amor que no deberían haber prohibido.

 Viñeta del cómic Metamorphoses, de Rubricastellanus

Cuando la pasión del amor se hace tan fuerte entre los jóvenes que el muro ya no puede separarlos, deciden huir de casa y encontrarse en el bosque, junto a la tumba del legendario rey Nino, fundador de Nínive y esposo enamorado de Semíramis, que le sucedió en el trono, debajo de una morera o moral. Tisbe es la primera en llegar y se encuentra con un león que acaba de matar a su presa, por lo que huye despavorida y pierde su manto en la huida; el león desgarra, destroza y mancha con su boca ensangrentada el manto de Tisbe. Llega después Píramo y descubre el manto ensangrentado de Tisbe. Sospecha que el león ha devorado a Tisbe, lamenta haber llegado tarde y en un alarde trágico se quita la vida ante la pérdida de su amada. Tisbe sale entonces de la cueva donde se había refugiado y descubre el cadáver de su amado Píramo, y, considerando que ella ha sido la causa de su muerte, se suicida. A partir de entonces la morera o moral, que hasta entonces había dado moras blancas, tiñe sus frutos del rojo color de la sangre. Los padres acaban guardando las cenizas de los dos amantes en una urna común.
 
Píramo y Tisbe, de Pierre-Claude Gautherot (1799)


He aquí como ilustración de la historia ovidiana una rara singularidad: un vídeo nada más y nada menos que de los legendarios Beatles interpretando la trágica historia de Píramo y Tisbe del Sueño de una noche de verano de W. Shakespeare. El vídeo está subtitulado en castellano y coloreado. La versión original es en blanco y negro y  data de 1964. En abril de ese mismo año, recién llegados al Reino Unido tras su primer viaje a los EEUU y  en plena beatlemanía, el grupo no le hizo ascos a interpretar con una envidiable desvergüenza y no poco desenfado esta pieza que no deja de ser una bufonada para televisión. 

John  Lennon (el tercero por la izquierda) interpreta el personaje femenino de Tisbe, McCartney hace de Píramo (el primero), George Harrison (segundo) es el Rayo-de-Luna y Ringo Starr (el último) encarna al León. La historia del amor no imposible pero sí prohibido de Tisbe y Píramo fue tomada en préstamo -no vamos a decir robada, que quedaría muy mal-  por el dramaturgo inglés a Ovidio y fue la inspiración sin duda para Romeo y Julieta. Si Ovidio cobrara derechos de autor, que no los cobra, sería multimillonario.


lunes, 17 de noviembre de 2014

La canción de Febo y Dafne

Curro Ayllón es un joven cantautor malagueño,  que compone la música y la letra de las canciones que interpreta con su inseparable guitarra acústica, aunque él prefiere llamarse "músico" a secas porque lo de cantautor le suena muy serio y solemne. Ya tiene en su haber un disco que se titula "Cosmogonías". De él se extrae esta preciosa canción titulada "La historia de Febo y Dafne", inspirada en la lectura de las Metamorfosis de Ovidio.



Volver de la batalla
y jactarse soberbio
del niño Cupido,
ver que tensa el arco,
vislumbrar el oro
y acabar herido.

Por si fuera poco,
reposar los ojos
en una muchacha
que ha sido dañada
por un dardo romo
con plomo en la caña.

(Estribillo)
¿Qué diría Dafne, qué diría
si notara las caricias de Febo
hoy frías?
¿Qué diría Dafne, qué diría
si nos viera enraizados
todo el día?

Escapar del amor,
trocarse en laurel,
conservar la cabeza,
tras la metamorfosis
descubrir la raíz
y besar su corteza.

(Estribillo)
¿Qué diría Dafne...?

El amor no es azar,
es una venganza,
es una venganza.
  Apolo y Dafne de Bernini

sábado, 15 de noviembre de 2014

Hezarfen, el Ícaro turco.



Ibn Darwish Mehmed Zilli, más conocido como Evliyá Çelebí, nació en Constantinopla, la antigua Bizancio y actual Estambul en 1611,  fue un escritor que viajó durante cuatro décadas a través de los territorios del Imperio otomano y países vecinos, escribiendo sus impresiones de viaje. Murió en 1684.

Su Seyahatnamé (Libro de viajes) es una importante fuente de conocimiento sobre los pueblos sometidos al Imperio otomano (Grecia incluida),  su historia y aspectos geográficos y sociológicos,  que comprende diez volúmenes. El primero está dedicado a su ciudad natal. 


En él narra, entre otras cosas, el primer vuelo de un turco utilizando unas alas semejantes a las de los pájaros y la propulsión del viento, a modo de Ícaro, que tuvo lugar en 1632,  protagonizado por Hezarfen Ahmed Çelebi, que voló desde lo alto de la Torre de Gálata,  y atravesó el Bósforo sobre el Cuerno Dorado, aterrizando en una plaza en Üsküdar. El sultán Murad IV, satisfecho por la insólita proeza nunca antes realizada, le recompensó con un millar de monedas de oro, pero poco después las intrigas palaciegas obligaron al sultán a desterrar al intrépido aviador, caído en desgracia,  que murió en su exilio argelino.  

En este relato se basa la siguiente película de dibujos animados, que es una deliciosa y divertida parodia, con una música y ambientación general de las calles, mercados y personajes de la ciudad bastante logradas. La acción comienza en la Torre de Gálata, desde donde Hezarfen va a intentar lanzarse al vacío para volar como un pájaro... Hasta aquí seguimos a Evliyá Çelebí, pero a partir de ahora la película de animación adquiere un ritmo frenético. El héroe, que alberga el mismo deseo de Ícaro de conquistar el cielo, provoca el caos antes de emprender su accidentado vuelo. Los efectos secundarios son totalmente hilarantes.  



Uno de los tres aeropuertos de Estambul lleva hoy el nombre de Hezarfen en recuerdo de este Ícaro turco del siglo XVII.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Un soneto de Bécquer



Nuestro poeta romántico por excelencia y antonomasia, Gustavo Adolfo Bécquer, escribió un soneto, sí, en su juventud, probablemente el único que escribió; un soneto lleno de alusiones clásicas a Homero, Troya y Aquiles, la Musa de la historia Clío y al gran Alejandro Magno, donde viene a decirnos que él no va a ser un poeta épico como Homero, que cantó la historia de Troya y la cólera de Aquiles con la lira que le dio la Musa Clío, ni tampoco va a ensalzar a un personaje histórico de la talla de Alejandro Magno, sino que va a dedicarse a la poesía lírica amorosa.

En el soneto de corte clásico abundan los hipérbatos que invierten el orden que las palabras tienen normalmente en la lengua, anteponiendo en este caso concreto el complemento del nombre formado por la preposición "de" al nombre que complementa "de Troya malhadada la rüina", en lugar de "la rüina de Troya malhadada"; "del ciego Aquiles el esfuerzo y brío" en lugar de "el esfuerzo y brío del ciego Aquiles"; "de Alejandro el poderío" en vez de "el poderío de Alejandro".  Se subraya o enfatiza así el significado del elemento desplazado, que ha sido colocado en primer lugar, y se imita también la sintaxis latina, donde es normal esa construcción: honoris causa o verbi gratia, por ejemplo, son expresiones habituales en latín, donde causa honoris o gratia verbi resultarían hipérbatos. 


Bécquer, que se halla  -atención a los dos hipérbaton- "del Betis en la orilla"  va a prefeir cantar "de las selvas los amores", y, como dice en el verso final, "el dulce lamentar de los pastores", dando a entender que va a cultivar la poesía amorosa de índole bucólica y pastoril, y haciéndose eco del verso aquel de la égloga de Garcilaso de la Vega "El dulce lamentar de dos pastores /Salicio juntamente y Nemoroso...".


  
Homero cante a quien su lira Clío
le dio, y con ella inspiración divina,
de Troya malhadada la rüina,
del ciego Aquiles el esfuerzo y brío.

Ensalcen de Alejandro el poderío
ante cuyo valor su frente inclina,
con asombro la sierra que ilumina
el sol desde Libia al Norte frío.

Que yo del Betis en la orilla, cuando
luce la aurora, y las gallardas flores
se despliegan el aura embalsamando,

cantaré de las selvas los amores,
los suspiros de céfiro imitando
y el dulce lamentar de los pastores.

Bécquer romperá con el clasicismo en sus Rimas, que son explosión de romanticismo tanto en la métrica como en los temas literarios, pero seguirá cultivando el hipérbaton. Recordad aquellos versos:  "Del salón en el ángulo oscuro, / de su dueña tal vez olvidada, /  silenciosa y cubierta de polvo /veíase el arpa"; o aquellos otros de "Volverán las oscuras golondrinas /en tu balcón sus nidos a colgar". 


lunes, 10 de noviembre de 2014

El humor de Alberto Montt

 Obsolescencia programada
 

El dibujante chileno Alberto Montt nos sorprende esta vez con  el descubrimiento de que entre los numerosos inventos de cacharros que la sociedad de consumo ha programado para que duren poco y se queden obsoletos y para que nos resulte más rentable tirarlos a la basura que repararlos, por lo que tenemos que reemplazarlos cada poco tiempo (lavadoras, coches, frigoríficos y un larguísimo etcétera de artilugios o, mejor dicho, cachivaches de efímera vida),  está, nada más y nada menos, que...  la monogamia, es decir, el amor (eterno) a una sola persona durante toda la vida.

Esta palabra "monogamia" es de origen griego, por cierto. Y es que estamos hablando griego a cada paso sin ser conscientes de ello: mono significa "uno, único", como en mon(o)-arquía ("arquía" gobierno), mono-teísmo.. ("teós" dios)  y "gamia" quiere decir matrimonio o unión sexual, como se ve en  endo-gamia ("endo": interno, como en endó-geno), exo-gamia ("exo": externo, como en exó-geno), poli-gamia ("poli" varios, muchos, como en poli-teísmo), bi-gamia ("bi" dos);  y por recurrir al campo científico de la biología, ¿os acordáis de haber estudiado las plantas faneró-gamas y criptó-gamas? ¡Qué facil hubiera sido entonces, cuando nos hacían memorizar aquellos palabros tan difíciles, haber aprendido algo de griego como que "fanerós" significa visible, por lo que las plantas fanerógamas son las plantas exhibicionistas que tienen los órganos sexuales a la vista, y "criptós" oculto, como demuestran vocablos como crítpico, cripta o encriptar, por ejemplo, por lo que las criptógamas son las plantas que carecen de flores o que no tienen órganos sexuales visibles a simple vista!

oOo

Manipulador, egoísta y amateur 
 




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Dioses, mitos, héroes

Un vídeo de promoción turística del país heleno, en el que un ejecutivo neoyorquino recuerda sus recientes vacaciones en Grecia y la fascinación que sintió por la tierra de los dioses, nos sirve a nosotros para conocer lo fundamental de Grecia: su presente y lo mucho que queda todavía hoy de su pasado.

Sin ningún género de dudas, este turista americano guarda un imborrable recuerdo de su estancia en Grecia. Una piedra que encontró en una playa griega le servirá para rememorar su viaje y para evocar toda la magia de Grecia y de su luz mediterránea. Las vacaciones le han servido para lo que sirven de ordinario, para poder volver a la rutina cotidiana del trabajo con energías renovadas y poder acarrear como Sísifo otra vez la pesada roca de nuestra servidumbre monte arriba. A fin de cuentas, ocio y negocio son las dos caras que se complementan de la misma moneda.


No puede negarse que el vídeo, en general, tiene una gran calidad técnica y artística, tanto en imágenes, como en la música y  las palabras que las acompañan. Las vistas aéreas que ofrece son de indudable belleza. Las imágenes son de rabiosa actualidad. Podemos ver, por ejemplo, el moderno Museo de la Acrópolis,  que aguarda la devolución de los mármoles del Partenón que robó Lord Elgin y que ahora custodia el Museo Británico londinense.

Si de algo peca el vídeo, por ponerle alguna pega, es de lo convencional de su mensaje que incluye todos los tópicos que aprovechan las agencias de viaje para vender sus productos: el mar y las numersoas  islas, la evocación de los dioses clásicos (Apolo, Atenea, Posidón, Afrodita, Deméter, Dioniso,  Ártemis, Zeus), la mención de Heracles, Olimpia y los juegos olímpicos, las ruinas de la Acrópolis, Delfos, el teatro de Epidauro y el templo de Sunio en el cabo de su mismo nombre, desde donde se disfruta de una de las más bellas puestas de sol del mundo, playas paradisíacas y paisajes de ensueño que incluyen también las montañas nevadas del norte del país, y esa luz omnipresente y mediterránea, esos colores blancos y azules de su bandera que nos embargan por doquier...

No esperéis encontrar mucha originalidad en esta visión de Grecia que exporta el Ministerio de Turismo del país para captar turistas yanquis millonarios, pero, a pesar de los tópicos convencionales sobre Grecia,  el documento merece la pena como primera aproximación.

Grecia potencia su marca, la marca Grecia, junto con Turquía y ahora también Chipre, ahora que el turismo norteamericano a Egipto y a Túnez está de capa caída después de las revueltas de la llamada primavera árabe y ahora que Oriente Medio -¡cuándo no!- es un peligroso polvorín. 

El vídeo, en la lengua del Imperio, of course, dura doce minutos, y su producción ha costado, al parecer, 20.000 euros. Los griegos son conscientes de que su industria pesada es el turismo, su mayor fuente de divisas. Por eso invierten en él. Por esa misma razón el año pasado Grecia redujo el IVA del 23% al  13% en la restauración en diez puntos porcentuales.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La desgracia de ser griego



“La desgracia de ser griego” es el título de un librillo que lo dice todo sobre la temática que aborda. Su autor es el escritor griego contemporáneo Nicos Dimu (mejor que la transcripción Nikos Dimou de la portada), y ha sido traducido con gran éxito al castellano, francés, inglés, alemán, italiano, chino y búlgaro.   El libro se compone de 196 aforismos o máximas breves como los trinos de los pájaros,  a modo de modernos tweets,  que se leen en poco tiempo pero que nos hacen cavilar mucho más de lo que podría parecer a primera vista. Fue publicado en 1975, traducido en 2012 al castellano por Vicente Fernández González y publicado por Anagrama; escrito hace cuarenta años, está sin embargo de plena actualidad por aquello, tal vez,  de Machado de que "hoy es siempre todavía". 

 
A Nicos Dimu le duele Grecia, y reflexiona sobre las causas de ese dolor. He aquí algunos de sus pensamientos:

Si el ser humano, en cuanto humano, lleva dentro de sí la desgracia, ciertas categorías de seres humanos tienen mayor propensión a ella. E incluso ciertas naciones. Entre ellas, sin duda alguna, los griegos. Los griegos de hoy...  Es decir que si ser humano implica ya la certeza de cierta cantidad de desgracia, ser griego augura una cuota mayor.


Un mito: “Cuello griego no soporta yugo”.  Busco y busco otro pueblo cuyo cuello haya soportado tantos yugos como el nuestro.





Aunque habla de Grecia, lo que dice no trata sólo de Grecia, es perfectamente exportable al resto del universo mundo, y cómo no, también al rabo de toro de Europa que es esta España nuestra. Los aforismos -agudos como dardos-  «Dondequiera que vaya, Grecia me duele», o «Todos cuantos amaron esta tierra murieron jóvenes, suicidas o locos. Grecia es una amante cruel»,  podría haberlos suscrito, cambiando sólo un topónimo, nuestro don Miguel de Unamuno,  al que le dolía -y mucho- España. 


 

lunes, 27 de octubre de 2014

Más sonrisas de Liniers

 (sed: pero / ego: yo / teleuisionem: la televisión / uidere: ver / possum: puedo).

El consuelo del pájaro prisionero: él por lo menos puede ver desde su jaula el electrodoméstico estupefaciente de la pequeña pantalla que preside los modernos hogares y suplanta a las llamas del verdadero fuego del hogar. La viñeta recuerda a la fábula clásica del perro domesticado y el lobo salvaje, muerto de hambre pero libre al fin y al cabo, y aquella  moraleja que sacaba Samaniego de la fábula de Fedro: "no hay bocado en sazón para un esclavo". 

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Una buena representación gráfica de lo que podríamos llamar la inflación egocéntrica, algo que nos hace especialmente odiosos a los demás: nuestra egolatría, egoísmo, y egotismo, valga el anglicismo, para el prurito de hablar de uno mismo y alimentar la exagerada hinchazón de la personalidad -la máscara-  propia: es decir, yo, yo y nadie más que yo.

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 (si quid: si algo / pulchurm est: es bonito / non: no / opus est:  es necesario el...)

El anglicismo "marketing" procede del alemán Markt, que a su vez deriva del antiguo alemán Markat o Merkat, que procede del latín MERCATUM, al igual que el francés marché, el catalán mercat  o el castellano mercado, más el sufijo -ing del gerundio que últimamente se lo aplicamos a todo, tal es la pujanza de la lengua del Imperio: footing, bulling, spinning, balconing e incluso, puenting, en el colmo de los colmos.

Marketing es, por lo tanto, la técnica del mercadeo, la técnica del comerciante y del comercio, palabras, por cierto, que incluyen la raíz MERC-, lo que equipara el comercio y el mercado etimológicamente hablando, pero también la mercancía, la merced -paga, recompensa- y el mercenario -el que guerrea o trabaja, sin más, por un salario-, la mercería, el mercader y el marchante, del francés marchand, hasta llegar al despectivo mercachifle -mercader de poca monta; palabras todas derivadas de MERCEM "mercancía" y del verbo MERCARI "comprar, adquirir con dinero", de donde también nuestro mercar, mercante, mercantil y mercantilismo.


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(omnia: todas las cosas / quae: que / dicunt: dicen /  
sunt: son / nihil: nada
at: pero,  sin embargo / saepe: muchas veces / ea: las / dicunt: dicen)

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(quid: qué / spectas: miras / pulchra: bonito / sic: así es)

viernes, 24 de octubre de 2014

Dinero



Al parecer, el edificio del antiguo Banco de España de Santander, que iba a ser la sede del MUPAC, acrónimo del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, va a convertirse finalmente en una sucursal del Museo Reina Sofía, que albergará el Archivo Lafuente que contiene numerosas obras de arte escultóricas, pictóricas y gráficas,   que recala así en la capital cántabra, convirtiéndose  en una subsede filial del Centro de Arte, con lo que “Cantabria pasa a ser una potente referencia internacional en arte moderno y contemporáneo, lo que va a tener una enorme trascendencia para nuestra comunidad autónoma no sólo en el ámbito cultural, sino también en el social y económico", en palabras de la jerga política del presidente cántabro.


Supongo que esta noticia cacareada por la prensa local no tiene nada que ver con la colocación del siguiente logo, vamos a llamarlo provisionalmente así, o muestra de arte callejera, en la fachada de la puerta de entrada del antiguo Banco de España: una corona real de tres puntas, bajo la que puede leerse la significativa palabra dinero dividida en sílabas. Moderna obra de arte, sin duda, con la que se sugiere –a la puerta de lo que todavía figura como Banco de España en doradas letras mayúsculas- que el dinero es el Rey, o que el único Rey que reina en el mundo, más allá de todos los nombres propios de todos los monarcas, es don Dinero, el poderoso caballero, como diría Quevedo, y a decir verdad, el más poderoso de todos los caballeros, por no ascenderlo en la moderna teología económica a la categoría ontológica suprema del único Dios verdadero.

 
Es algo que sabemos muy bien todos los españoles, que lo decimos en castellano: “El dinero es el rey del mundo”.  Y lo decían antes que nosotros los romanos en latín: Pecunia regina mundi (pecunia es femenino, por eso se dice que es la reina y no el rey del mundo; tanto monta, monta tanto), y “sola pecunia regnat”, que escribió Petronio en una de las primeras novelas de nuestro mundo, El Satiricón: “Sólo el dinero reina”. Y también, en latín, Publilio Siro: “Pecunia una regimen est rerum omnium”: el dinero es el único soberano que rige todas las cosas.

La palabra dinero, por cierto, deriva de DENARIUM, que por un lado conservamos como cultismo en la forma “denario”, nombre de la antigua moneda romana de plata que valía diez ases, y por otro lado ha evolucionado como palabra patrimonial a “dinero  (y a dinar, en diversos países árabes). 

Bien está que a la puerta de la sede del antiguo Banco de España algún artista callejero nos recuerde algo tan elemental que olvidan los ingenuos que creen que vivimos en el régimen democrático y constitucional de una monarquía parlamentaria, donde se supone que gobierna el pueblo soberano, e ignoran algo tan básico como que nos gobiernan los mercados, como se decía hace unos años, con un eufemismo que, rayando en lo ridículo, quería ocultar la verdadera cara económica del rey del mundo.

sábado, 18 de octubre de 2014

El Padre Nuestro pagano de Rubén Darío



Cuenta Plutarco (1)  que en tiempos de Tiberio, o sea de Cristo, y en el Mar Jónico, un barco con destino a Italia se vio obligado a detenerse junto a las islas Equínades, en las costas del Epiro, no lejos de la actual Corfú.

Entonces se oyó una misteriosa voz procedente de las Paxos, dos islotes deshabitados cercanos, llamando al capitán del barco, que era egipcio, por su nombre propio y pidiéndole que al llegar a Palodes anunciara literalmente que el gran dios Pan había muerto.    

Así lo hizo el capitán del barco. Al arribar a Palodes gritó: "El gran dios Pan ha muerto". Y al instante se elevó “un gran lamento no de una sola persona, sino de muchas, lleno de estupor”. 

Este anuncio se ha interpretado a menudo como la muerte del paganismo consumada tras el advenimiento de Cristo. La palabra paganismo procede de "pagum", que significa lugar: Pan representa el mito de la arcadia feliz, el paraíso idílico y bucólico, que podria hacerse realidad aquí y ahora, en estos mismos pagos, si no se proyectara sobre ellos la sombra de la cruz.
 
La nueva religión instauraba una fe monoteísta caracterizada por una negación de la sensualidad y del pluralismo religioso. La muerte del gran dios Pan no podía significar más que el derrumbe del mundo grecorromano.

El poema de Rubén Darío "Padre Nuestro de Pan", incluido en su Lira póstuma, expresa la nostalgia moderna -o modernista, si se prefiere- de los valores sensuales  paganos de la antigüedad.  Rubén reivindica el paganismo en este su Padre Nuestro, compuesto por ocho cuartetos de versos de nueve sílabas con rima ABBA, que contiene ecos del Pater noster cristiano. 

Padre nuestro, padre ambiguo
de los milagros eternos
que admiramos los modernos
por tu gran prestigio antiguo.

 La ninfa junto a la fuente pasa

y tiene en su blancura
lo que inspira, lo que dura,
lo que aroma y lo que abrasa.

Pues al ver la viva flor
o la estatua que se mueve,
hecha de rosa y de nieve,
nos toma el alma el amor.

 Pan nuestro que estás en la tierra,

porque el universo se asombre,
glorificado sea tu nombre
por todo lo que en él se encierra.

 Vuélvanos tu reino de fiesta

en que tú aparezcas y cantes
con los tropeles de bacantes
mancillando la floresta.

 Hunde siempre violento y vivo

y por tus ímpetus agrestes,
en el cielo cuernos celestes
y en la tierra patas de chivo.

Danos ritmo, medida y pauta
al amor de tu melodía,
y que haya al amor de tu flauta
amor nuestro de cada día.

 Deudas que el alma amando trunca

están en tu disposición,
y no le concedas perdón
a aquel que no haya amado nunca.

Sirva como ilustración del espléndido poema de Rubén Darío esta poderosa  imagen titulada "The afternoon of the faun"  de Carlos Schwabe (1923),  que tanto abunda en la Red, sin  que en la mayoría de los casos se cite su autoría y procedencia. Se ve al dios agreste y pastoril caracterizado con sus patas de cabra y cornamenta de macho cabrío tocando la flauta llamada en su honor de Pan. 


La flauta de Pan no es más que la metamorfosis de la ninfa Siringe o Siringa, que narra el poeta Ovidio, de la que se enamoró el fauno y a la que persiguió infructuosamente hasta que ella se arrojó a un río buscando la muerte, donde se transformó en unas cañas. Pan abrazó las cañas en lugar de la ninfa carnal de la que se había encaprichado, suspirando. En ese momento su suspiro se convirtió en las notas musicales de la flauta de Pan formada con cañas de desigual longitud. 

La iconografía de Pan, que es la de los faunos y los sátiros, ha servido para representar en el mundo cristiano a los demonios. Y, de alguna manera, Pan es el anticristo nietzscheano. Fue quizá el grito del capitán del barco egipcio lo que hizo que cundiera el pánico, palabra que procede de Pan precisamente, un pánico por lo que significaba la muerte de este dios, que ha llegado hasta nuestros días y oídos.

La estupenda película de Guillermo del Toro "El laberinto del fauno" (2006), titulada en inglés "Pan´s labyrinth", ha puesto de moda entre nosotros otra vez la imagen del Fauno o de Pan.

(1) Plutarco, De defectu oraculorum, 17.