viernes, 3 de abril de 2015

In taberna Gloria

In extremo es un grupo musical alemán de lo que se ha dado en llamar "folk metal", un estilo musical desarrollado principalmente en Europa a finales del siglo pasado, que fusiona el rock duro o "heavy metal" con la música folk medieval europea, por lo que incluye muchos instrumentos tradicionales al lado de los eléctricos y diversas lenguas y cantares tradicionales. Su nombre, el  singualr de nuestro latinajo “in extremis”, significa “en el último momento, en un caso extremo”. Se fundó en Berlín en 1995. La banda destaca por sus actuaciones en directo, en las que a menudo usa pirotecnia, y porque cantan en varias lenguas y, entre ellas, en nuestra entrañable lengua muerta,  que es el latín. Sus letras están a menudo inspiradas en canciones medievales anónimas de los goliardos, es decir, de clérigos golfos que llevaban una vida irregular. Se los llamaba goliardos (gouliards en francés) porque eran la “gens Goliae”, es decir, gentuza del demonio, propiamente, del gigante Goliat.

 In Extremo
El tema que os presento (In taberna Gloria) está basada en una de estas canciones goliardescas, claramente tabernaria. Comienza con un verso que deja bien clara  su intención: Magis quam ecclesiam diligo tabernam: Es decir, yo amo, más que la iglesia, la taberna. Se hace una proclamación de última voluntad de morir en ella, cerca del trago de vino. Y se hace incluso una apología del vino, que purga los gases del cuerpo. La canción, pese a su aire impío (o por eso mismo), acaba con unos latines eclesiásticos te Deum laudamus, uno de los primeros himnos cristianos de acción de gracias, y con un rasgo humorístico: Te alabamos, Señor, mientras tengamos abundancia de vino y no nos falte.


No hace falta recordar aquí la importancia del vino en nuestra cultura mediterránea: por un lado es un dios, Dioniso o Baco, que castiga a los que desprecian su culto, y, por otro lado, en la tradición cristiana, es, ni más ni menos,  la sangre de Jesucristo.   He aquí la letra en traducción rítmica:

Yo, más que la iglesia, quiero la taberna,
Que hace a los colegas buen latín hablar.
Tengo yo el propósito de morir en ella,
Cerca el vino esté del seco paladar.

Gloria en la taberna, Gloria en la taberna.

Vino sobre todo bueno prefiramos,
Pues se purgan gases mientras trasegamos.
Si pedimos vino, cantidad tengamos,
Dios, a ti que en gloria vives, te alabamos.


El concierto en el huevo  (El Bosco, 1480)

Magis quam ecclesiam diligo tabernam,
Loqui facit socios optimum Latinum.
Meum est propositum in taberna mori, .
Vinum sit appositum sitientis oris.

In taberna Gloria,  in taberna Gloria.

Vinum super omnia bonum diligamus,
Nam purgantur visia, dum vinum potamus.
Cum nobis sit copia,  vinum dum clamamus,
Qui vivis in gloria, te Deum laudamus.



La letra de la canción me recuerda algunos versos de los Rubaiyat del poeta persa Omar Kheyyam: (4) En la taberna,  el gallo lanzó su agudo canto. / Los que al umbral esperan exclaman impacientes:  / "Abrid, que es breve el tiempo que nos queda, y el viaje / que aún hemos de emprender, jamás tiene retorno".  (198) Una vez encontré en la taberna a un sabio / venerable. "¿Qué puedes -le pregunté- decirme / de aquellos que se fueron?" "Bebe -dijo solícito-, / porque muchos marcharon, pero ninguno ha vuelto".  (243) En iglesias,  mezquitas y sinagogas, sólo  / se refugian los débiles que temen al infierno. / Aquel que bebe vino en su pecho no siembra / las dañosas semillas del ruego y el espanto. (Traducción de José Gibert y versificación de Diego Navarro).


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