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viernes, 18 de noviembre de 2016

De amore amoribusque (Del amor y los amores)



Vamos a declinar la palabra latina AMOR, que ha evolucionado a AMOUR en francés, a AMORE en italiano, y a AMOR en castellano, y a recoger, de paso, algunas frases -versos, reflexiones, sugerencias- sobre el amor y el desamor de nuestros poetas, filósofos y escritores.

NOMINATIVO  Es el caso del Sujeto y el Atributo.  Y ¿qué mejor que un verso de un poeta tan grande como Pablo Neruda para atribuirle alguna cualidad al sujeto del amor y contraponerlo al desamor? “Es tan corto el amor y es tan largo el olvido” :: AMOR.

VOCATIVO No se distingue morfológicamente del nominativo. En este caso usamos la palabra no para predicar algo de ella ni para atribuirle ninguna cualidad,  sino para actuar sobre la realidad que nombra, interpelándola. Y ya que estamos con el amor, una queja del poeta italiano Giacomo Leopardi: “¡Ay, amor! ¡Qué mal me gobernaste! ¿Por qué un sentimiento tan dulce me trae tanto dolor, tanto deseo?” :: AMOR.

ACUSATIVO:  Desempeña principalmente la función de Complemento Directo de un verbo transitivo. Por ejemplo, esta invitación original que hace el novelista argentino Julio Cortázar no a hacer el amor (Complemento Directo) sino a que él (Sujeto) nos haga a nosotros: “Ven a dormir conmigo: no haremos el amor. Él nos hará.” :: AMOREM.


GENITIVO:  Es el caso que sirve para que un nombre se trasponga a la cateogría de adjetivo de otro nombre. Y nada mejor que, ya que estamos hablando del amor, una declaración platónica, del filósofo Platón: “La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco” :: AMORIS.

DATIVO: Corresponde a la función sintáctica del Complemento Indirecto, y, aunque estadísticamente es un caso poco frecuente, suele aparecer con el verbo “dar”, de donde le viene el nombre de “dativo”, e indica en principio la persona o cosa personificada a la que se le da o se le quita, que para el caso es lo mismo, algo. Una bonita reflexión de nuestro don Benito Pérez Galdós sentencia: “Al amor no se le dictan leyes”, donde viene a decir que nadie (Sujeto) debe imponer leyes (Objeto o Complemento Directo) al amor, que sería el Objeto o Complemento Indirecto :: AMORI.

ABLATIVO:  Es el caso de la mayoría de los complementos circunstanciales, es decir, el caso más adverbial de todos, porque traspone al nombre a la categoría de adverbio que indica circunstancias temporales, causales, locales y un largo etcétera. Un buen ejemplo puede ser esta consideración filosófica de Friedrich Nietzsche:   “Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal” :: AMORE. (Aunque en este caso podríamos recurrir también, a la hora de decirlo en latín, a la preposición PROPTER más acusativo: PROPTER AMOREM, dado que el acusativo si va precedido de preposición suele trasponer al nombre a la condición de adverbio también y a funcionar por lo tanto como complemento circunstancial).


Y, aunque la palabra amor se declina muy mal en plural, porque parece que no puede haber muchos amores simultáneamente o  “poliamor”, sino uno sólo y verdadero cada vez, pasamos ahora al plural, donde algunos ejemplos, aunque en menor número, encontramos:  

NOMINATIVO:  ¿Quién mejor que otro poeta, esta vez Mario Benedetti, para hablar de los amores en plural como sujeto de una frase? Esto es lo que dice el poeta, muy sentido por muy contradictorio que parezca: “Los amores eternos son los más breves”
:: AMORES.

VOCATIVO:  Así se despedía nuestro romántico Espronceda de sus amoríos juveniles: “
Adiós amores, juventud, placeres, / adiós, vosotras, las de hermosos ojos, / hechiceras mujeres” :: AMORES. 

ACUSATIVO: De nuestro romancero, donde se habla, como en nuestra lírica, del amor, que es uno y único cada vez,  muchas veces sin embargo en plural:  Dígasme tú, el marinero, / que Dios te guarde de mal,  / si los viste a mis amores, / si los viste allá pasar” :: AMORES.

GENITIVO: Recurramos a William Shakespeare y a su tragedia más romántica: Romeo y Julieta:  
Dos familias iguales en nobleza, en Verona, lugar de estos amores,  derraman, por recíprocos rencores sangre inocente con brutal fiereza” :: AMORVM.  

DATIVO:   Un fragmento de una novela de Vicente Blasco Ibáñez, donde se ve bien la función de este caso : “
Y se entregó a unos amores de imaginación, en los cuales la distancia hermoseaba aún más a aquella mujer” :: AMORIBVS.

ABLATIVO:  . –Nunca se distinguieron formalmente en plural Dativo y Ablativo en ninguna de las cinco declinaciones latinas. En esta frase del griego Plutarco tenemos un buen ejemplo de un Complemento Circunstancial de Lugar que equipara a los amores con las espinosas zarzas: “Quien en zarzas y amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere :: AMORIBVS.


He aquí otras frases de amor y amores de algunos de nuestros escritores con la forma latina correspondiente: 

-Al amor  lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlos. (Jacinto Benavente) :: AMOREM.

-Yo soñara, madre, un sueño / que me dió en el corazón: / que se iban los mis amores / a las tierras de Aragón. (Gil Vicente) :: AMORES.

- Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor. (San Agustín)  :: AMORE, AMORE, AMORE, AMORE.

 Les falta algo de amor a los amores que no son un infierno de dolores. (Ramón de Campoamor)
:: AMORIS AMORIBVS

- Tristes hombres, si no mueren de amores (Miguel Hernández) :: AMORIBVS.



viernes, 14 de octubre de 2016

Rosa rosae

Una de las primeras palabras latinas que se aprende a declinar, si no la primera, es el nombre de la rosa: nominativo: rosa; vocativo, rosa; acusativo, rosam; genitivo, rosae, etcétera. Y así se van deshojando como si fueran los pétalos de la flor las diversas terminaciones de la palabra, que son seis como las caras de un dado que se arroja al aire. Les gustaba mucho a los romanos comparar la palabra con el dado: ambos tienen seis posibilidades de realización en la teoría, pero en la práctica, cuando se lanza un dado al aire, o cuando se pronuncia una palabra sacándola del tesoro de la lengua,  el resultado de la jugada ha de ser inevitablemente una sola cara, un solo caso o caída, que eso es lo que significa "casus",  el que requiera la situación de la frase. 




La rosa era, además,  la flor consagrada a Venus: flos Veneris,  flos Veneri sacer. (Aprovecho para hacer notar de paso cómo la palabra "flor" tan "femenina" en castellano era sin embargo "masculina" en latín, y lo sigue siendo todavía en italiano: il fiore, lo que demuestra una vez más la relatividad sexual de los géneros gramaticales).  Es, por cierto, ésta palabra una de las más internacionales no sólo gracias a que en las lenguas derivadas del latín se conserva prácticamente idéntica (italiano rosa, francés rose, portugués rosa), sino porque la tenemos igualmente en inglés rose, y en alemán Rose, y a que del nombre común de la rosa deriva también el del color universal de la rosa.



Os propongo un pequeño entretenimiento. Se trata de analizar la función de la palabra “rosa” en los versos y frases siguientes, adivinando a qué forma de la declinación de ROSA ROSAE correspondería.  

Tened presente que los casos de una palabra latina –es decir las formas de aparición que puede presentar en una frase- son seis, como queda dicho. Uno de ellos, el vocativo, sirve para apelar o invocar a la rosa –de ahí su nombre, vocativo–. Los cinco restantes sirven para hacer otra cosa, para decir algo de ella: nominativo cuando es el sujeto de una frase predicativa o el atributo de una atributiva, acusativo cuando es el complemento directo, genitivo cuando es el complemento del nombre, dativo cuando es el complemento indirecto y ablativo cuando es la mayoría de los complementos circunstanciales. He aquí unos ejemplos resueltos:


 ROS-A (Nominativo singular)
 Una rosa es una rosa es una rosa (Gertrude Stein):

ROS-A (Vocativo singular)
 “¡Rosa fresca, rosa fresca, 
tan garrida y con amor, 
cuando yo os tuve en mis brazos,  
 non vos supe servir, non”. 
(Romance castellano anónimo)

ROS-AM (Acusativo singular)
 “Marchitará la rosa el viento helado” (Garcilaso de la Vega)

ROS-AE (Genitivo singular)
 “La magia y el aroma de la rosa del desierto nos guiaron”. (Beatrix Mannel)

ROS-AE (Dativo singular)
A la rosa le gusta ser rosa, y al hombre ser hombre”. (Javier Gomá)

ROS-Ā (Ablativo singular)
En una rosa caben todas las primaveras”. (Antonio Gala)




ROS-AE (Nominativo plural)
 “A florecer las rosas madrugaron 
 y para envejecerse florecieron”.  
 (Calderón de la Barca)

ROS-AE (Vocativo plural)
 “¡Perfumad este libro mío, oh rosas rojas como la sangre!” (Walt Whitman)

ROS-AS (Acusativo plural)
"Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos" (Gabriel García Márquez)

ROS-ARVM (Genitivo plural)
 “¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano” (Arthur Miller)

ROS-IS (Dativo plural)
“El Principito les dijo a las rosas: Sois muy bellas, pero estáis vacías”. (Antoine de Saint-Exupéry )

ROS-IS (Ablativo plural)
“¡Ah si sus ojos lloraran / 
por aquellas rosas frágiles,
 para luego deshojarlas 
 en sus trenzas, con mis dedos!” 
(Rafael Carbonell). 
 

He aquí otros ejemplos para entretenimiento con sus soluciones al final.  
1.-“Somos rosas, dijeron las rosas” (Antoine de Saint-Exupéry)
2.-“La inmortalidad de la rosa es que es la hermana gemela de las rosas futuras” (Ramón Gómez de la Serna).
3.- “Tembló, encendióse, se cubrió de rosas” (José Martí)  
4.- “La vida es una rosa de la que cada pétalo es una ilusión y cada espina una realidad”. (Aldred de Musset).
5.-  “Coged las rosas mientras podáis; / veloz el tiempo vuela. / La misma flor que hoy admiráis, / mañana estará muerta. (Robert Herrick).
6.- “Cultivo una rosa blanca, / en julio como en enero, / para el amigo sincero / que me dé su mano franca” José Martí
7.- “¡Oh aroma de su sexo! ¡Oh rosas y alabastros!” (Rubén Darío)
8.- “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante” (Antoine de Saint-Exupéry)
9.- - “A estas rosas tan perfectas en su jarro / hazles tú, mi amigo, la mejor música (Luis Pimentel)
10.- “Oh rosa, estás enferma” (William Blake)
11.- “La rosa no dejaría de ser rosa, y de esparcir su aroma, aunque se llamase de otro modo” (William Shakespeare).
12.-“Aunque a una rosa le varíes su nombre seguirá manteniendo su fragancia” (variación de la anterior).
13.- “¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen. / Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen. / Mi amante besóme las manos, y en ellas, / ¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas”. (Juana de Ibarbourou)
14.- -“Un clavel a una rosa le pide amores / y callando lo escuchan las demás flores” (Antonio Roldán)
15.- “A las aladas almas de las rosas / del almendro de nata te requiero, / que tenemos que hablar de muchas cosas, / compañero del alma, compañero”. (Miguel Hernández)
16.- "¡Oh, poetas, no cantéis la rosa,  / hacedla florecer en vuestros versos". (Vicente Huidobro)


A propósito de la rosa, el dibujante italiano Massimo Cavezzali -medio bizantino y medio toscano-  publicó esta viñeta acompañada de un texto  sencillo pero entrañable en la lengua de Dante: "Senza dire mai niente sono riuscita a dire quasi tutto" pensó la rosa e fu contenta della sua vita. Lo que en nuestra lengua viene a decir: "Sin decir nunca nada he acertado a decirlo casi todo" pensó la rosa y estuvo satisfecha de su vida.

Soluciones: 1 (ROS-AE nom. pl., ROS-AE nom. pl)    2 (ROS-AE gen. sing. y ROS-ARVM)     3 (ROS-IS ab. pl.)  4 (ROS-A nom. sing.)     5 (ROS-AS)    6 (ROS-AM)    7 (ROS-AE voc. pl.)    8 (ROS-Ā)    9 (ROS-IS dat. pl.)    10 (ROS-A voc. sing)    11 (ROS-A nom. sing., ROS-A nom. sing)    12 (ROS-AE dat. sing)    13 (ROS-AE nom. pl. todas las veces)    14 (ROS-AE dat. sing)    15 (ROS-ARVM)     16 (ROS-AM)