martes, 21 de abril de 2015

Dido y Eneas, ópera barroca de Purcell






Compuesta por el compositor Henry Purcell en 1689, sobre libreto de Nahum Tate basado en La Eneida de Virgilio, la ópera Dido y Eneas narra los amores de la legendaria reina de Cartago y el príncipe troyano. Tras la partida de Eneas, la reina Dido, abandonada por el héroe,  cae en una profunda desesperación que la lleva a la muerte.

Para componer la ópera, Purcell siguió el modelo de Venus y Adonis de su maestro y amigo
John Blow. Las dos comienzan con un prólogo y una obertura a la francesa, seguidos de tres actos, y ponen en escena los amores  desgraciados de una mujer autoritaria con un hombre vanidoso; además, ambas acaban con la trágica muerte de uno de sus protagonistas, de Adonis en el primer caso y de Dido en el que nos ocupa, algo único en la ópera barroca del siglo XVII. Aunque consta de tres actos, es una ópera breve, con una duración aproximada de una hora. A pesar de esta brevedad, la ópera de Purcell contiene una gran fuerza escénica y  una insuperable belleza musical. El Lamento que Dido canta al morir, “When I am laid in earth” (Cuando descanse en la tierra), es uno de los momentos más hermosos y célebres de la historia de la ópera. Podemos escucharlo aquí en la voz de Tatiana Troyanos.




When I am laid, am laid in earth, may my wrongs create
No trouble, no trouble in thy breast;(bis)
Remember me, but ah! forget my fate,(bis)
Remember me, remember me, but ah! forget my fate.(bis)

Cuando descanse, descanse  en la tierra,  no causen mis errores
Ningún problema, ningún problema  en tu pecho; (bis)
Recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino; (bis)
Recuérdame, recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino. (bis)

Dido y Eneas de Henry Purcell se basa en la historia de amor,  extraída del libro IV de La Eneida de Virgilio, de la reina de Cartago, Dido, y el príncipe troyano Eneas, que ha sobrevivido a la destrucción de la ciudad y tiene la misión de fundar una nueva Troya en suelo italiano con los supervivientes que lo siguen. Cuando Eneas y su tropa naufragan frente a las costas de Cartago, él y la reina viven una apasionada historia de amor. Pero unas brujas, envidiosas de la felicidad de la reina, se confabulan y le recuerdan al héroe que debe partir porque su destino es refundar Troya. Dido se lamenta ya que no puede vivir sin su amor; sin embargo, cuando Eneas decide quedarse, ella lo rechaza, y se deja morir.


ACTO I
Escena I
Palacio de Dido: Dido, reina de Cartago, se lamenta de su desgracia, convencida de que su amor no es correspondido. Belinda, su confidente, trata de animar a la reina. (En la Eneida de Virgilio, este papel lo desempeña Ana, su hermana y amiga). Su amor es Eneas, héroe huido de Troya, que ha recibido el mandato de Júpiter de fundar una nueva Troya, que será Roma. Decide interrumpir su viaje en barco y hacer escala en Cartago para cargar provisiones (En la Eneida, Eneas y su flota naufragan en Cartago por una tormenta desencadenada por mandato de Juno, que odia a los troyanos). Al ver a Dido, cautivado, le declara su amor. El acontecimiento es celebrado con gran alegría por la prosperidad que promete esta unión a ambos reinos.

ACTO II
Escena I
Cueva de la hechicera: una hechicera y sus brujas conspiran para acabar con la unión de los dos amantes y provocar la caída de Cartago. Convocan a los espíritus y uno de ellos toma la apariencia de Mercurio para entregar a Eneas un falso mensaje de Júpiter: debe abandonar Cartago y retomar su misión inmediatamente. (Es esta la gran innovación de la ópera de Purcell: son una hechicera y sus brujas las causantes de la desgracia, envidiosas de la felicidad de la reina. En La Eneida, el propio Júpiter le recuerda a Eneas, a través de su mensajero alado el dios Mercurio, cuál es su misión; lo que provoca que el héroe abandone Cartago y a Dido en contra de su voluntad: "Italiam non sponte sequor").



"Eneas contándole a Dido las desgracias de Troya" de Pierre-Narcisse Guérin (1815)

Escena II
Bosque: la corte disfruta de un encantador día de caza cuando, de repente, se desencadena una violenta tormenta que hace regresar a la ciudad a todos menos a Eneas, que recibe la visita del falso mensajero de los dioses mensajero. Esa misma noche debe partir si no quiere enojar a Júpiter. Eneas acepta su misión, apesadumbrado, pero se lamenta por su amor por Dido, sin saber cómo explicarle su partida.

ACTO III
Escena I
Naves en el puerto: los marineros de Eneas se preparan alegremente para partir, antes incluso de que Dido conozca la inminente marcha de Eneas. Las brujas observan la escena encantadas de su maldad y prediciendo la próxima muerte de la reina Dido. Las brujas y los marineros bailan juntos.
Escena II
Palacio de Dido: Eneas intenta persuadir a Dido de que su intención no es abandonarla, tan grande es su amor, sino obedecer únicamente el mandato de los dioses. Dido, ofendida, insiste a Eneas en que cumpla con su destino y la abandone, pues ese es su deseo. Ella sabe que tras su partida sólo le queda la muerte. En su aria de despedida, “When I am laid in earth”, la palabra “recuérdame” se repite una y otra vez. Sobre el cadáver de Dido aparece un coro de Cupidos que se lamentan de tan desgraciado amor.  

El cantautor y guitarrista Jeff Buckley se atrevió en 1995 a interpretar el aria de la ópera de Purcell con su prodigiosa voz:



(El sábado 25 de abril, en el teatro Casyc de la calle Tantín de Santander y el domingo 26 en el Concha Espina de Torrelavega tendremos la oportunidad de asistir a la representación de esta ópera en Cantabria).

2 comentarios:

  1. Solo sé que Jeff Buckley, expresó su sentimiento al desgarrar su alma en el momento de la interpretación, y por ello, me parece una bella e inesperada interpretación.

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  2. Gracias por el comentario, Sonia. En verdad la interpretación de Buckley es sublime. Es cierto lo que dices: desgarra su alma con esa voz prodigiosa que tenía. Un saludo.

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