A propósito de las graduaciones que se celebran al final de un curso escolar, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, me pongo aquí a desentrañar etimológica- y gradualmente la palabra graduación.
¿Qué es graduarse? La palabra viene de grado, que en origen significa paso, marcha, y tiene un femenino que es grada, propiamente peldaño, de donde derivan gradería y graderío también. En las gradas vemos que suceden muchas cosas: hay guerras cuando hay partido, hay ovaciones y abucheos, a veces sangrientas peleas, otras simplemente violencia o pequeñas trifulcas, porque las gradas no sólo son los asientos corridos en el estadio o anfiteatro, sino también por metonimia el público que sienta sus posaderas en ellos. Pero hay grados y grados, e incluso posgrados: lo mismo que graduados y posgraduados. Y ceremonias de graduación.
Teatro romano de Mérida visto desde las gradas
En
composición el sufijo -grado quiere decir que anda: plantígrado,
con la planta del pie como el oso, o digitígrado o saltígrado o retrógrado, que
camina hacia atrás. Pero hay grados y grados: grados
de temperatura, grados Celsius o centígrados y Fahrenheit, grados
del adjetivo: positivo, comparativo y superlativo, y este último absoluto o relativo a su vez, como nos enseñaba la gramática.
Y entre los grados, no olvidemos los de alcohol o los de una quemadura. Y volvemos al mundo de la enseñanza, grado es el título académico que se alcanza al superar cada uno de los niveles educativos o, más propiamente, de estudio. Y volvemos a la graduación: aparte de la categoría militar jerárquica o de la proporción alcohólica de las bebidas espiritosas, es la acción de graduar(se) o recibir un título acreditativo de un nivel obtenido, frente a la gradación, o serie ordenada en grados sucesivos ascendentes o descendentes.
La palabra latina que está detrás de los grados y las gradas es GRADVS, de la cuarta declinación. Originariamente era masculina, y evolucionó en castellano a grado, pero se creó sobre ella una pareja femenina grada, como ha quedado dicho. De grado deriva, en contexto militar, degradar, quitar el grado.
El verbo latino GRADI, andar, del que conservamos en castellano el participio de presente gradiente, sufre ya en latín al entrar en composición una apofonía vocálica o alteración de timbre que convierte la A breve de su radical en E, que conservamos en castellano, por lo que nos encontramos con AGREDI (agredir), CONGREDI, DIGREDI, EGREDI, INGREDI (ingrediente), PROGREDI, REGREDI, TRANSGREDI (transgredir y trasgredir), todos ellos esdrújulos en latín.
Estos verbos hacen el participio de perfecto en -SVS -SA -SVM (cuando la mayoría lo hacen en -TVS -TA -TVM) porque su raíz, acabada en consonante dental sonora, al encontrarse con otra consonante como ella, en este caso sorda, la del sufijo del participio, -DT-, evoluciona a -TT- por asimilación regresiva de sonoridad. La primera oclusiva cierra sílaba y la segunda abre la siguiente, estableciéndose entre ambas un límite silábico -T/T-, que es muy difícil de mantener sin que surja entre dientes, nunca mejor dicho, el escape incontrolado de un soplo de aire, que provocará en esta región articulatoria, según Pierre Monteil, la aparición de un fonema silabante como por arte de magia: una -S- parásita. La silbante intrusa entre las dos oclusivas dentales (-TST-) contagiará su aspiración por asimilación bilateral regresiva y progresiva a las dos oclusivas que la encierran, lo que desembocará en -SS-. Por lo tanto, nos encontramos a fin de cuentas con los participios llanos AGRESSVS, CONGRESSVS, DIGRESSVS, EGRESSVS, INGRESSVS, PROGRESSVS, REGRESSVS y TRANSGRESSVS.
La
raíz original GRAD- que está detrás tanto del sustantivo GRAD-VS como del verbo
GRAD-I remonta por su parte en la prehistoria de la lengua a una raíz indoeuropea: *ghredh-, la número 691 en el
diccionario de Pokorny, que significaría andar, marchar, como revela el
parentesco con otras lenguas de la misma familia. El latín GRADI estaría
emparentado con la rama balto-eslava de desgajamiento del protoindouropeo,
dando lugar por el lado báltico al lituano gridiju “marchar”, y por el eslavo al eslavo antiguo grędǫ y al ruso grjadú,
y por otro lado, con la rama céltica por el antiguo irlandés in-grenn. La raíz latina tendría el
grado, precisamente, cero *ghredh.
La raíz GRAD-, pues, la conservamos en grada, graderío, gradiente, grado, graduar, gradual, graduación, gradación, degradar (pero no en agradar, porque el agrado viene de lo que nos es GRATVM, o sea, grato, donde la oclusiva dental se ha sonorizado entre vocales, dando lugar a la confusión); modificada como -GRED- la conservamos en agredir, tra(n)sgredir, ingrediente, y como -GRES- en agresión, agresivo, agresor; congreso y congresista; digresión; el americanismo egresar; ingresar, ingreso; progresar, progresión y progreso; regresar, regresión y regreso; tra(n)sgresión y tra(n)sgresor.


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