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miércoles, 16 de marzo de 2016

Retrato de la joven dama Tornabuoni por Ghirlandaio






En el retrato de la joven dama Tornabuoni de Ghirlandaio, que se encuentra en la Thyssen madrileña,  figura esta frase latina: ARS VTINAM MORES ANIMVMQVE EFFINGERE POSSES! PVLCHRIOR IN TERRIS NVLLA TABELLA FORET. A continuación, en números romanos, figura el año de composición del lienzo: MCCCCLXXXVIII, es decir, 1488, pleno Renacimiento italiano.


El texto latino está tomado de un dístico de nuestro poeta Marcial (Libro X, 32, versos 5 y 6):

Ars utinam mores animumque effingere posset!
Pulchrior in terris nulla tabella foret.

¡Ah si pudiera el arte plasmar el carácter y el alma!
¡Cuadro no iba a haber sobre la tierra mejor!

Al copiar el epigrama,  Ghirlandaio, el pintor, no sé si intencionadamente o quizá sin querer, ha cambiado la terminación del verbo en –t por –s, con lo cual lo ha convertido de tercera en segunda persona, por lo que el hexámetro se ha convertido en una apelación exclamativa:

¡Arte, ojalá, pudieras plasmar el carácter y el alma!

El caso es que viendo el retrato de esta joven Tornabuoni no he podido por mi parte resistirme a la tentación de compartir con vosotros el corto que he visto del realizador argentino Carlos Lascano titulado “Lila”, que retrata a una chica soñadora que me recuerda mucho a la dama florentina de Ghirlandaio y a la inolvidable Amélie Poulain de la  película fracesa "Amélie". La belleza de la actriz Alma García, con su amable sonrisa mitad pícara y mitad inocente, hace que nos enamoremos enseguida de esta joven que no se resigna a aceptar la realidad tal y como es, y no quiere admitir en su fuero interno que la realidad es lo único que hay,   y consigue  transformar nuestra percepción de ella haciendo dibujos con sus lápices de colores en la libreta de apuntes que siempre lleva consigo. Emocionante alarde de colorido y  romanticismo sin palabras en el que el arte consigue reflejar el espíritu que niega la realidad porque no se resigna y el alma humana.

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miércoles, 15 de abril de 2015

Miles gloriosus

La comedia "Miles gloriosus" o, lo que es lo mismo, "El soldado fanfarrón" de Plauto es muy divertida. De hecho se sigue representando sobre las tablas en todo el mundo, y se siguen haciendo versiones. Su simple lectura es bastante recomendable, aunque siempre será mejor asistir a una buena representación teatral de la comedia, con un buen reparto y dirección artística. Tampoco está mal que, para comparar,  se vea la estupenda película que se tituló entre nosotros "Golfus de Roma", y que en inglés tenía un título muchísimo más largo: "A Funny Thing Happened on the Way to the Forum" (Una cosa divertida sucedió de camino al foro). Se trata de una muy divertida película británica del año 1966 que dirigió Richard Lester, en la que hay que destacar la actuación de Zero Mostel, en el papel del astuto esclavo Palestrión, y del cómico Buster Keaton, aunque desempeñe un papel secundario.


La película, muy bien ambientada, refleja muy bien el mundo de la comedia plautina, la fábula paliata, una adaptación latina de una comedia griega donde los protagonistas visten el típico palio heleno en vez de la romana toga, con sus múltiples enredos amorosos, astutos esclavos, soldados tontorrones, fiel espejo de aquella sociedad.

Así empieza la versión española de la película. Tiene partes de comedia musical, ya que la comedia plautina era muy parecida a nuestra zarzuela, con partes cantadas y partes dialogadas.





lunes, 16 de febrero de 2015

Metamorfosis, adaptación cinematográfica de Ovidio

Métamorphoses es una película francesa de Christophe Honoré, estrenada en el festival de Venecia de 2014, que acaba  de editarse en formato DVD en Francia, después de su exhibición en las salas cinematográficas. Basada en el poema épico de temática mitológica de Ovidio del mismo título, es una adaptación contemporánea de algunos de sus mitos,  caracterizados porque sus protagonistas sufren una trans-forma-ción (meta-morfo-sis, en griego) en plantas, animales o minerales.

 

Esta es la sinopsis de la película,  extraída de la página del Festival de Cine Internacional de Gijón: Una soleada mañana, a la salida del Instituto, la inocente estudiante Europa traba contacto con un misterioso camionero. Sin conocerlo absolutamente de nada lo sigue hasta un descampado en las afueras. Allí hacen el amor. Él es joven y guapo; se llama Júpiter, como el dios de dioses. Para enamorar a la chica, cuenta fabulosos relatos encadenados donde las divinidades viven mágicas historias de amor con seres humanos. El primero es el caso de la desaparecida vecina Ío, mutada en becerra por él mismo, tras haberla seducido, para escapar de la ira de su celosa mujer Juno. Atónita, pero no asustada, Europa no sabe si tan seductor individuo es atractivo como un dios o si sencillamente está loco de remate. ¿Acaso importa? Las buenas historias, verdaderas o falsas, embellecen el mundo. Europa decide creer a Júpiter. De su mano descubre una vida nueva en la que los poderosos dioses, libres y errantes, piden limosna a fin de contrastar la buena voluntad de las gentes. Entretanto, continúa produciéndose el juego de las metamorfosis de las formas en otras nuevas; igual que en el colosal poema mitológico de Ovidio, aquí transpuesto a la actualidad. 

 


lunes, 5 de enero de 2015

Una película de gran belleza




La grande bellezza de Paolo Sorrentino (2013) es una gran película que comienza con una secuencia en que un turista japonés se desmaya en los jardines del Janículo, víctima del síndrome de Stendhal, ante el impresionante panorama que se ofrece de la ciudad eterna, fulminado por una belleza espectacular e insoportable. Una de las películas italianas más importante de los últimos tiempos que homenajea a la ciudad que fundaran Rómulo y Remo, y que no deja indiferente a nadie. Para mí se trata de una obra maestra, puro cine que, de alguna manera, recuerda a Roma de Fellini y a Gente de Roma de Ettore Scola.

Roma vista desde el Janículo, en el Trastévere