viernes, 2 de marzo de 2018

Pedicabo ego uos et inrumabo

¿Cómo se han traducido estos  viejos hendecasílabos falecios del poema 16 de  Catulo al castellano Pedicabo ego uos et irrumabo, / Aureli pathice et cinaedi Furi? Lo primero que hay que decir de este alarde de machismo del que hace gala el poeta veronés es que  no se tradujeron hasta llegar al siglo XX, y que en las primeras y prosaicas versiones se desfiguraba y velaba su significado por razones obvias de censura.

poema 16 de Catulo estampado en una camiseta

La primera versión de la que tengo noticia en castellano es la de Miguel Dolç publicada como edición bilingüe en 1963 por el CSIC, y dice: Yo os daré pruebas de mis completas facultades viriles, sodomita Aurelio y pederasta Furio.  En nota a pie de página, el traductor comenta: “En la traducción queda atenuada –y por tanto desfigurada- la crudeza del original. Sin duda, Aurelio y Fusco habían tachado, en broma pero con mala intención, de afeminada la poesía de Catulo, este replica insultándoles con violencia.”

La segunda traducción que veo es la de Víctor-José Herrero Llorente, publicada también en la dictadura franquista, en el año 1967 por ediciones Aguilar, que dice lo siguiente: Voy a probar en vuestras personas todo lo que tengo de hombre, en la tuya, amariconado Aurelio, y en la tuya, envilecido Furio. En nota a pie de página, Herrero Llorente explica como disculpándose: “Hemos traducido libremente este verso, que se repite al final de la composición, para evitar la excesiva crudeza de ciertos verbos”. 

Ninguna de estas dos traducciones en prosa de  los años sesenta del siglo pasado refleja bien el contenido del original de Catulo. ¿En qué consistía "dar pruebas de mis completas facultades viriles" y "demostrar todo lo que tengo de hombre", o diríamos mejor, de macho?  Nos quedábamos con la incógnita ignorando lo que había querido decir el poeta. 


En los años setenta, concretamente en 1974 se publica en El Bardo la edición bilingüe de Juan Petit, con traducción también en prosa, que se acerca un poco más al original latino, estando aún lejos todavía de él. Dice así: Os daré a probar y os impondré mi virilidad, Aurelio bardaje y Furio marica. Seguíamos sin saber en qué consistía para un romano como Gayo Valerio Catulo "dar a probar" e "imponer la virilidad"... Resulta curiosa la palabra “bardaje” empleada en la traducción, que es de origen persa y nos ha llegado a través del árabe, que la RAE define como “sodomita pasivo”, con la que se acerca bastante al original “pathice”, pero desusada o poco usada en español oficial contemporáneo por lo que se me alcanza. 

Escena homosexual, jarrón del museo arqueológico de Nápoles 

Tenemos que llegar a 1979, una vez muerto ya el dictador y desaparecida la censura franquista en España en 1977, cuando se publica en ediciones Júcar la antología bilingüe de Catulo de nuestro también poeta Luis Antonio de Villena, que traduce al veronés en hendecasílabos castellanos y se acerca ya casi totalmente al original. Dice así: Os joderé y me la chuparéis, / bujarrón Aurelio y marica Furio. Resultaba que la demostración de virilidad de la que hacía gala el poeta consistía en someter sexualmente a otros varones. Lo que desde una óptica judeo-cristiana sería tachado de homosexualidad masculina sin más, sin hacer distingos entre el papel activo y el pasivo, era para un romano como Catulo una prueba machista de virilidad en el caso de la homosexualidad activa y de todo lo contrario en el de la pasiva

En la década de los ochenta se suceden varias traducciones de Catulo más fieles al original que las pasadas, siguiendo la brecha que abrió Luis Antonio de Villena:  En 1984 Mariano Roldán publica en hendecasílabos castellanos su edición y traducción bilingüe en Plaza & Janés, que dice así:  Yo os daré por el culo y por la boca, / bujarra Aurelio, amadamado Furio. Resulta curioso el adjetivo "amadamado", que no figura en el diccionario de la Academia y parece formada sobre el galicismo "madama" como prostituta o regenta de un burdel. 

 En 1988  Antonio Ramírez de Verger publica en Alianza Editorial: Yo os daré por el culo y me la mamaréis, / mamón de Aurelio y marica de Furio. Y en nota aclaratoria comenta: “Los términos sexuales no admiten dudas. Pedicare es penem in anum inserere e irrumare es mentulam alicui sugendam praebere.” Deja la definición de los términos en latín para los entendidos. Sobre el primero no hace falta mucha traducción, pero sobre el segundo hay que echarle algo de imaginación: “ofrecer el pene a alguien para una felación”. Sobre los términos “pathicus” y “cinaedus”, de origen griego, comenta: “se aplican en las relaciones homosexuales a los que desempeñan los papeles pasivos en la irrumación y la pedicación respectivamente”. 

En 1991  Juan Manuel Rodríguez Tobal, publica en edición bilingüe en poesía Hiperión su traducción en hendecasílabos: Os daré por el culo y por la boca / mamón de Aurelio y Furio maricón. Arturo Soler Ruiz, publica en Gredos en el año 2000 la suya en prosa:  Os sodomizaré y me la chuparéis,  Aurelio bujarrón y puto Furio. Y en nota a pie de página comenta el traductor a propósito de Aurelio y Furio, que “aparecen caracterizados como pathicus y cinaedus, homosexuales pasivos”. La utilización del verbo “sodomizar” para traducir “paedicare/pedicare” nos remite a la historia bíblica de Sodoma y Gomorra. La palabra resulta un tanto anticuada. La RAE define este término como “someter a alguien a penetración anal”.  Una traducción un tanto insólita y algo peregrina es la que apareció en 2004 de don José María Alonso Gamo en edición bilingüe, publicada por ediciones Aache de Guadalajara, que dice así: Merecerías que os empalmase (sic),  / marica Aurelio, pederasta Furio

Disponemos, por último, de una traducción rioplatense de la poeta argentina Leonor Silvestri, publicada en libro en su país en 2006, muy prolija pero también muy fiel al contenido,  accesible en el blog de la autora: Yo me los voy a culear y voy a hacer que me chupen la pija, a vos, Aurelio, culo roto y a vos, Furio, que sos una loca bailarina. 

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