jueves, 18 de diciembre de 2014

Lluvioso rima con copioso



No pocos son los adjetivos castellanos acabados en –OSO que denotan abundancia y que hemos heredado del latín, como los del refrán "otoño lluvioso, año copioso", o, por seguir con la meteorología,  "enero heloso, febrero nevoso, marzo airoso (o ventoso) y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso". Estos adjetivos son muy numerosos, y, por lo general, bastante transparentes en su significado. Casi siempre suelen derivar de sustantivos, y su sufijo puede glosarse como "caracterizado por" o "lleno de"  (hielo, nieve, aire o viento, lluvia y hermosura, en el último caso, respectivamente).

Que procedan de la primera declinación latina, es decir de sustantivos acabados en -a,  hay un saco de ellos para el lector curioso (de cura -ae "cuidado", aunque sería de esperar "curoso", pero el adjetivo sufrió ya en latín la influencia de incuria, que es la negación de cura, "descuido", y la influencia de otros sustantivos de la misma declinación como furia, inuidia, copia... ), como por ejemplo brumoso, calumnioso, delicioso, envidioso, espinoso, espumoso, fabuloso, famoso, furioso, glorioso, gracioso, injurioso, leproso, licencioso, lluvioso, misericordioso, pomposo, victorioso y un largo etcétera. Entre los menos transparentes, pero no muy opacos,  podemos citar:  acuoso (derivado de aqua-ae "agua"),  copioso (derivado de copia -ae, “abundancia”), goloso (de gula –ae “apetito”),  hermoso (deriva de forma –ae: “belleza”), lacrimoso (de lacrima –ae “lágrima”),  moroso (de mora –ae “retraso, tardanza”), nebuloso (de nebula –ae “niebla”),  proceloso (de procella –ae “tempestad, tormenta”),  rugoso (de ruga –ae “arruga”) y tenebroso (de tenebra –ae “tiniebla”). 


 El repertorio de los derivados de sustantivos acabados en -o de la segunda declinación podría resultar tedioso y hasta odioso para los estudiosos más animosos, dada su cuantiosa nómina. Muchos derivan de sustantivos neutros, como artificioso, beneficioso, dañoso, escandaloso, escrupuloso, espacioso, imperioso, ingenioso, lodoso, odioso, ocioso, monstruoso, peligroso, portentoso, precioso, prodigioso, silencioso, venenoso o vicioso.  Otros salen de sustantivos masculinos tales como añoso, morboso, nervioso o ventoso, por citar sólo algunos ejemplos.  Entre los que son un poco menos transparentes podemos destacar: belicoso (de bellum –i “guerra”), desastroso (de astrum –i “astro”, con la connotación de nacido bajo una mala estrella lo que propiamente constituye un desastre), jocoso (de iocus –i  “broma, juego, gracia, risa”),   meticuloso (de metus –i “miedo”, y más exactamente de su diminutivo meticulus),  viscoso (de uiscum –i “liga, es decir, masa hecha con muérdago para cazar pájaros”, de ahí que sea sinónimo de  pegajoso)  y  populoso (de populus –i “pueblo”).

El listado de adjetivos en –OSO que procedan de palabras de la tercera declinación acabadas en consonante es amplio y sería muy ambicioso pretender ser exhaustivo. Ejemplos claros son: amoroso, cartilaginoso, clamoroso, contagioso, decoroso, doloroso, frondoso, laborioso, religioso, rencoroso, sabroso, supersticioso, temeroso, vertiginoso, vigoroso, virtuoso y voluminoso. Otros menos claros, podemos explicarlos gracias a la etimología, como capcioso (de captio -onis "caza, trampa para cazar"),  facineroso (de facinus facinoris “crimen”), generoso (de genus generis “origen”, con la connotación de bueno, bien nacido, de buena estirpe o linaje o cepa, y por lo tanto, fértil; es término campesino como se ve en la expresión “ager generosus” que alude a un terreno productivo), libidinoso (de libido libidinis “deseo sexual”). Otros ejemplos son más luminosos (de lumen luminis “luz”) y nos alumbran con su luz. Hay que citar también meloso (de mel mellis “miel”, ominoso (de omen ominis “mal agüero o mal presagio”), oneroso (de onus oneris “peso, carga”), sedicioso (de seditio –onis “discordia, motín, agitación, revolución”)  y voluptuoso (de uoluptas uoluptatis “placer, deleite, gozo”).


Son tantos estos adjetivos que constituyen una rima fácil y muy socorrida para pareados.

Adjetivos sacados de sustantivos de la cuarta declinación, aparte de afectuoso, fastuoso e  impetuoso, “lleno de, respectivamente, afecto, fasto e ímpetu –esta última palabra es una de las pocas que tenemos en castellano que sean de origen latino y cuya –u no haya pasado a -o, junto a espíritu y tribu-,   tenemos algunos ejemplos como anfractuoso (de anfractus –us “vuelta, giro, encorvamiento”),  luctuoso (de luctus –us “luto”), sinuoso (de sinus –us “curva, pliegue”),  suntuoso (de sumptus –us “lujo”) y tortuoso (de tortus –us, “curva, vuelta, espiral”).

Adjetivos formados sobre sustantivos de la quinta declinación hay muy pocos, la verdad, dado el escaso número de palabras acabadas en –e que había en latín. Podemos citar especioso (de species –ei “aspecto exterior, apariencia”, por lo que en castellano significa, según el diccionario de la RAE,  hermoso, precioso,  perfecto”  pero también “aparente y engañoso”), y  pernicioso (de pernicies –ei  “ruina, destrucción”).

En la nomenclatura química, el sufijo -oso se aplica cuando un elemento funciona con su menor valencia: óxido ferroso, por ejemplo (de ferrum -i "hierro" en latín).


En 1949 A. Ernout publicó un estudio titulado “Les adjectifs latins en –osus et en –ulentus”, muy meritorio porque hacía un recuento bastante exhaustivo de estos adjetivos latinos basándose en un corpus amplísimo de textos,  sin contar por entonces con la ayuda de los medios informáticos de los que disponemos ahora para su elaboración. De ese artículo se han extraído los datos anteriores.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Dos viñetas de Montt


El diálogo de estos peces abisales ha tocado fondo, como se suele decir, con la siguiente constatación:  en el fondo, todos, por muy profundos que nos creamos, somos superficiales, porque el fondo es la superficie en la que nos movemos.

OoO


Rinde Montt, el dibujante chileno, un homenaje en esta viñeta al maestro argentino Quino por su célebre Mafalda que gritaba adolescente y rebelde: "¡Paren el mundo, que me quiero bajar!". Esta vez nos encontramos ante una Mafalda quincuagenaria que ha cumplido recientemente los cincuenta años,  y que bastante indignada  sigue gritando que paren el mundo, pero no para bajarse ella esta vez, cómodamente instalada ya en su sillón como persona adulta, sino para que se bajen algunos, no pocos, de esos congéneres que si no nos hacen a todos la vida imposible, nos la amargan bastante. No hace falta, supongo, dar nombres propios.

    

jueves, 11 de diciembre de 2014

Vida post mortem, según Arcás



Las viñetas y tiras cómicas de Arcás aparecieron por primera vez en los quioscos griegos a principios de los años 80. Su obra, desde entonces hasta la actualidad, ha ido creciendo considerablemente. Al mismo tiempo, su identidad personal y aspecto físico han sido y son un misterio hasta para sus propios lectores y editores griegos. Arcás ha preferido mantener el anonimato bajo la firme creencia de que a un artista debe conocérselo más por su obra que por su personalidad propia. 

Su particular sentido del humor (casi negro), impregnado de un tono sarcástico, está presente en casi todas sus historietas. Sin embargo, lo que realmente explica su éxito es la universalidad de los temas que trata. En este sentido, puede decirse de él, sin exagerar, que es ya todo un clásico, porque su humor está fuera del tiempo. A pesar del paso de los años, los diversos personajes que ha ido creando nos siguen haciendo reír igual que el primer día. 

La vida de después, además de ser una de los mejores y más celebradas historietas de Arcás (o Arkás, si se prefiere),  es la más larga por ahora. Narra la vida de Arni, un hombre joven que ha muerto de repente de un infarto y que se encuentra de pronto en el paraíso conversando con un ángel sobre lo humano y lo divino.


 
A lo largo de casi ocho años de presencia semanal en la prensa, el genial dibujante griego ha publicado más de cuatrocientas  historietas a toda página sobre este personaje, lo que le ha proporcionado material para ocho álbumes de La vida de después. Pero ese material ha dado más de sí todavía.  Había algunas páginas, que por diversas razones habían quedado sin publicar en el cajón de su creador, y que se han reunido ahora en este nuevo y entretenido álbum que acaba de publicarse en Grecia  que lleva por título: Los inéditos. Como muestra (tomada de aquí), un botón:

-Ángel, ¿qué opinión tienes sobre la incineración de los cadáveres?
-¡Es un progreso! ...En la Edad Media los quemaban vivos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Enriqueta, Fellini y Madariaga según Liniers

1.- El invierno y las ideas:
  mihi: a mí, me (dativo de ego) / hiems, hiemis: (el) invierno / prosum prodes prodesse profui: ser útil (verbo compuesto de "pro" para, en favor de, de provecho a y de "sum" ser)  / idea -ae: idea (palabra griega que nos ha entrado en castellano a través del latín y que se refiere a las ideas de Platón o platónicas, es decir, a los prototipos ideales de las cosas) / refrigero: refrescar, refrigerar, enfriar.

La entrañable Enriqueta, uno de los personajes más emblemáticos de Liniers (Ricardo Siri, Buenos Aires, 1973),  y su gato Fellini, compañero de fatigas, vienen  a decirnos que el invierno que se avecina y se nos cuela ya por las rendijas de puertas y ventanas también tiene su encanto: refrigera nuestras ideas, es decir, nos ayuda a desprendernos del ardor y fogosidad de nuestras propias convicciones, de nuestras creencias más íntimas, que quedan congeladas. En realidad, no hay nada menos privado y más público, menos nuestro y más común que nuestras supuestas "propias"  ideas.

oOo
 2.- ¿Está escrito el futuro?

futurum -i: lo que va a ser, el porvenir, el futuro (que no existía propiamente dicho en latín todavía) /
 in: en / stella -ae: estrella /   scribo -is -ere scripsi scriptum: escribir / littera -ae:  letra / 
 autem: sin embargo / non: no / intelligo -is -ere intellegi intellectum: entender.

Enriqueta y Fellini se asoman esta vez al universo en mitad de la noche estrellada y se preguntan si el futuro está escrito en los astros, como predica la astrología, esa superchería científica... Enriqueta dice que sí, Fellini argumenta que si es así, sin embargo, no se entiende la letra con la que ha sido escrito .
 
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 3.- Las memorias de Enriqueta
cum: cuando / autobiographiam: autobiografía / scribo -is -ere scripsi scriptum: escribir / hic haec hoc: este / erit: futuro imperfecto del verbo sum  ser / bonus -a -um: bueno / pagina -ae: página.

Enriqueta dice que algún día, cuando se ponga a escribir sus memorias,  recordará ese día de paz en plena naturaleza como uno de los más significativos de su biografía, precisamente porque no pasó absolutamente nada... salvo cuatro cosillas sin importancia: las nubes en el cielo, un par de pajarillos revoloteando, la compañía de Fellini y el aire que acariciaba sus mejillas.

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4.- Madariaga, otro fiel compañero de  Enriqueta 

 hic haec hoc: este / mundus -i: universo, mundo / inmensus -a -um: inmenso  / sum es esse fui: ser
fortunatim: por suerte / congredior, -eris, congredi, congressus sum: encontrarse. 

Otra vez se asoma Enriqueta a la inmensidad del espacio y del mundo en mitad de la noche estrellada, y reflexiona sobre la grandeza del universo y el milagro que se ha producido de haberse encontrado en un universo tan gigantesco con su buen amigo Madariaga, el imprescindible osito de peluche. .

jueves, 20 de noviembre de 2014

Píramo y Tisbe


Ovidio nos ha transmitido la trágica historia de amor de Píramo y Tisbe (Metamorfosis, libro IV, versos 55-166) una trama similar a la que tendrá posteriormente Romeo y Julieta de William Shakespeare, quien,  si no se inspiró directamente en ella, pues se basó en la novela  Los amantes de Verona de Mateo Bandello,  un escritor italiano renacentista,  la tomó al pie de la letra para incluirla como interludio dramático -teatro dentro del teatro- en el Sueño de una noche de verano, la pieza  que interpretan los artesanos para diversión  de los invitados a las bodas de Hipólita y Teseo. 

Píramo y Tisbe son dos jóvenes de extraordinaria belleza -Pyramus et Thisbe, iuuenum pulcherrimus alter,  / altera, quas Oriens habuit, praelata puellis, según Ovidio: Píramo y Tisbe, de jóvenes él el más agraciado,  / ella,  a las mozas que tuvo el Oriente, la preferida-    que viven en dos casas contiguas en Babilonia, separados por un muro en el que se abre una grieta por la que los enamorados pueden comunicarse. Sus amores no son consentidos por sus padres, que prohibieron así un amor que no deberían haber prohibido.

 Viñeta del cómic Metamorphoses, de Rubricastellanus

Cuando la pasión del amor se hace tan fuerte entre los jóvenes que el muro ya no puede separarlos, deciden huir de casa y encontrarse en el bosque, junto a la tumba del legendario rey Nino, fundador de Nínive y esposo enamorado de Semíramis, que le sucedió en el trono, debajo de una morera o moral. Tisbe es la primera en llegar y se encuentra con un león que acaba de matar a su presa, por lo que huye despavorida y pierde su manto en la huida; el león desgarra, destroza y mancha con su boca ensangrentada el manto de Tisbe. Llega después Píramo y descubre el manto ensangrentado de Tisbe. Sospecha que el león ha devorado a Tisbe, lamenta haber llegado tarde y en un alarde trágico se quita la vida ante la pérdida de su amada. Tisbe sale entonces de la cueva donde se había refugiado y descubre el cadáver de su amado Píramo, y, considerando que ella ha sido la causa de su muerte, se suicida. A partir de entonces la morera o moral, que hasta entonces había dado moras blancas, tiñe sus frutos del rojo color de la sangre. Los padres acaban guardando las cenizas de los dos amantes en una urna común.
 
Píramo y Tisbe, de Pierre-Claude Gautherot (1799)


He aquí como ilustración de la historia ovidiana una rara singularidad: un vídeo nada más y nada menos que de los legendarios Beatles interpretando la trágica historia de Píramo y Tisbe del Sueño de una noche de verano de W. Shakespeare. El vídeo está subtitulado en castellano y coloreado. La versión original es en blanco y negro y  data de 1964. En abril de ese mismo año, recién llegados al Reino Unido tras su primer viaje a los EEUU y  en plena beatlemanía, el grupo no le hizo ascos a interpretar con una envidiable desvergüenza y no poco desenfado esta pieza que no deja de ser una bufonada para televisión. 

John  Lennon (el tercero por la izquierda) interpreta el personaje femenino de Tisbe, McCartney hace de Píramo (el primero), George Harrison (segundo) es el Rayo-de-Luna y Ringo Starr (el último) encarna al León. La historia del amor no imposible pero sí prohibido de Tisbe y Píramo fue tomada en préstamo -no vamos a decir robada, que quedaría muy mal-  por el dramaturgo inglés a Ovidio y fue la inspiración sin duda para Romeo y Julieta. Si Ovidio cobrara derechos de autor, que no los cobra, sería multimillonario.


sábado, 15 de noviembre de 2014

Hezarfen, el Ícaro turco.



Ibn Darwish Mehmed Zilli, más conocido como Evliyá Çelebí, nació en Constantinopla, la antigua Bizancio y actual Estambul en 1611,  fue un escritor que viajó durante cuatro décadas a través de los territorios del Imperio otomano y países vecinos, escribiendo sus impresiones de viaje. Murió en 1684.

Su Seyahatnamé (Libro de viajes) es una importante fuente de conocimiento sobre los pueblos sometidos al Imperio otomano (Grecia incluida),  su historia y aspectos geográficos y sociológicos,  que comprende diez volúmenes. El primero está dedicado a su ciudad natal. 


En él narra, entre otras cosas, el primer vuelo de un turco utilizando unas alas semejantes a las de los pájaros y la propulsión del viento, a modo de Ícaro, que tuvo lugar en 1632,  protagonizado por Hezarfen Ahmed Çelebi, que voló desde lo alto de la Torre de Gálata,  y atravesó el Bósforo sobre el Cuerno Dorado, aterrizando en una plaza en Üsküdar. El sultán Murad IV, satisfecho por la insólita proeza nunca antes realizada, le recompensó con un millar de monedas de oro, pero poco después las intrigas palaciegas obligaron al sultán a desterrar al intrépido aviador, caído en desgracia,  que murió en su exilio argelino.  

En este relato se basa la siguiente película de dibujos animados, que es una deliciosa y divertida parodia, con una música y ambientación general de las calles, mercados y personajes de la ciudad bastante logradas. La acción comienza en la Torre de Gálata, desde donde Hezarfen va a intentar lanzarse al vacío para volar como un pájaro... Hasta aquí seguimos a Evliyá Çelebí, pero a partir de ahora la película de animación adquiere un ritmo frenético. El héroe, que alberga el mismo deseo de Ícaro de conquistar el cielo, provoca el caos antes de emprender su accidentado vuelo. Los efectos secundarios son totalmente hilarantes.  



Uno de los tres aeropuertos de Estambul lleva hoy el nombre de Hezarfen en recuerdo de este Ícaro turco del siglo XVII.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Un soneto de Bécquer

Nuestro poeta romántico por excelencia y antonomasia, Gustavo Adolfo Bécquer, escribió un soneto, sí, en su juventud, probablemente el único que escribió; un soneto lleno de alusiones clásicas a Homero, Troya y Aquiles, la Musa de la historia Clío y al gran Alejandro Magno, donde viene a decirnos que él no va a ser un poeta épico como Homero, que cantó la historia de Troya y la cólera de Aquiles con la lira que le dio la Musa Clío, ni tampoco va a ensalzar a un personaje histórico de la talla de Alejandro Magno, sino que va a dedicarse a la poesía lírica amorosa.

En el soneto de corte clásico abundan los hipérbatos que invierten el orden que las palabras tienen normalmente en la lengua, anteponiendo en este caso concreto el complemento del nombre formado por la preposición "de" al nombre que complementa "de Troya malhadada la rüina", en lugar de "la rüina de Troya malhadada"; "del ciego Aquiles el esfuerzo y brío" en lugar de "el esfuerzo y brío del ciego Aquiles"; "de Alejandro el poderío" en vez de "el poderío de Alejandro".  Se subraya o enfatiza así el significado del elemento desplazado, que ha sido colocado en primer lugar, y se imita también la sintaxis latina, donde es normal esa construcción: honoris causa o verbi gratia, por ejemplo, son expresiones habituales en latín, donde causa honoris o gratia verbi resultarían hipérbatos. 

Bécquer, que se halla  -atención a los dos hipérbaton- "del Betis en la orilla"  va a prefeir cantar "de las selvas los amores", y, como dice en el verso final, "el dulce lamentar de los pastores", dando a entender que va a cultivar la poesía amorosa de índole bucólica y pastoril, y haciéndose eco del verso aquel de la égloga de Garcilaso de la Vega "El dulce lamentar de dos pastores /Salicio juntamente y Nemoroso...".

  Homero cante a quien su lira Clío
le dio, y con ella inspiración divina,
de Troya malhadada la rüina,
del ciego Aquiles el esfuerzo y brío.

Ensalcen de Alejandro el poderío
ante cuyo valor su frente inclina,
con asombro la sierra que ilumina
el sol desde Libia al Norte frío.

Que yo del Betis en la orilla, cuando
luce la aurora, y las gallardas flores
se despliegan el aura embalsamando,

cantaré de las selvas los amores,
los suspiros de céfiro imitando
y el dulce lamentar de los pastores.

Bécquer romperá con el clasicismo en sus Rimas, que son explosión de romanticismo tanto en la métrica como en los temas literarios, pero seguirá cultivando el hipérbaton. Recordad aquellos versos:  "Del salón en el ángulo oscuro, / de su dueña tal vez olvidada, /  silenciosa y cubierta de polvo /veíase el arpa"; o aquellos otros de "Volverán las oscuras golondrinas /en tu balcón sus nidos a colgar".

lunes, 10 de noviembre de 2014

El humor de Alberto Montt

 Obsolescencia programada
 

El dibujante chileno Alberto Montt nos sorprende esta vez con  el descubrimiento de que entre los numerosos inventos de cacharros que la sociedad de consumo ha programado para que duren poco y se queden obsoletos y para que nos resulte más rentable tirarlos a la basura que repararlos, por lo que tenemos que reemplazarlos cada poco tiempo (lavadoras, coches, frigoríficos y un larguísimo etcétera de artilugios o, mejor dicho, cachivaches de efímera vida),  está, nada más y nada menos, que...  la monogamia, es decir, el amor (eterno) a una sola persona durante toda la vida.

Esta palabra "monogamia" es de origen griego, por cierto. Y es que estamos hablando griego a cada paso sin ser conscientes de ello: mono significa "uno, único", como en mon(o)-arquía ("arquía" gobierno), mono-teísmo.. ("teós" dios)  y "gamia" quiere decir matrimonio o unión sexual, como se ve en  endo-gamia ("endo": interno, como en endó-geno), exo-gamia ("exo": externo, como en exó-geno), poli-gamia ("poli" varios, muchos, como en poli-teísmo), bi-gamia ("bi" dos);  y por recurrir al campo científico de la biología, ¿os acordáis de haber estudiado las plantas faneró-gamas y criptó-gamas? ¡Qué facil hubiera sido entonces, cuando nos hacían memorizar aquellos palabros tan difíciles, haber aprendido algo de griego como que "fanerós" significa visible, por lo que las plantas fanerógamas son las plantas exhibicionistas que tienen los órganos sexuales a la vista, y "criptós" oculto, como demuestran vocablos como crítpico, cripta o encriptar, por ejemplo, por lo que las criptógamas son las plantas que carecen de flores o que no tienen órganos sexuales visibles a simple vista!

oOo

Manipulador, egoísta y amateur 
 




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Dioses, mitos, héroes

Un vídeo de promoción turística del país heleno, en el que un ejecutivo neoyorquino recuerda sus recientes vacaciones en Grecia y la fascinación que sintió por la tierra de los dioses, nos sirve a nosotros para conocer lo fundamental de Grecia: su presente y lo mucho que queda todavía hoy de su pasado.

Sin ningún género de dudas, este turista americano guarda un imborrable recuerdo de su estancia en Grecia. Una piedra que encontró en una playa griega le servirá para rememorar su viaje y para evocar toda la magia de Grecia y de su luz mediterránea. Las vacaciones le han servido para lo que sirven de ordinario, para poder volver a la rutina cotidiana del trabajo con energías renovadas y poder acarrear como Sísifo otra vez la pesada roca de nuestra servidumbre monte arriba. A fin de cuentas, ocio y negocio son las dos caras que se complementan de la misma moneda.


No puede negarse que el vídeo, en general, tiene una gran calidad técnica y artística, tanto en imágenes, como en la música y  las palabras que las acompañan. Las vistas aéreas que ofrece son de indudable belleza. Las imágenes son de rabiosa actualidad. Podemos ver, por ejemplo, el moderno Museo de la Acrópolis,  que aguarda la devolución de los mármoles del Partenón que robó Lord Elgin y que ahora custodia el Museo Británico londinense.

Si de algo peca el vídeo, por ponerle alguna pega, es de lo convencional de su mensaje que incluye todos los tópicos que aprovechan las agencias de viaje para vender sus productos: el mar y las numersoas  islas, la evocación de los dioses clásicos (Apolo, Atenea, Posidón, Afrodita, Deméter, Dioniso,  Ártemis, Zeus), la mención de Heracles, Olimpia y los juegos olímpicos, las ruinas de la Acrópolis, Delfos, el teatro de Epidauro y el templo de Sunio en el cabo de su mismo nombre, desde donde se disfruta de una de las más bellas puestas de sol del mundo, playas paradisíacas y paisajes de ensueño que incluyen también las montañas nevadas del norte del país, y esa luz omnipresente y mediterránea, esos colores blancos y azules de su bandera que nos embargan por doquier...

No esperéis encontrar mucha originalidad en esta visión de Grecia que exporta el Ministerio de Turismo del país para captar turistas yanquis millonarios, pero, a pesar de los tópicos convencionales sobre Grecia,  el documento merece la pena como primera aproximación.

Grecia potencia su marca, la marca Grecia, junto con Turquía y ahora también Chipre, ahora que el turismo norteamericano a Egipto y a Túnez está de capa caída después de las revueltas de la llamada primavera árabe y ahora que Oriente Medio -¡cuándo no!- es un peligroso polvorín. 

El vídeo, en la lengua del Imperio, of course, dura doce minutos, y su producción ha costado, al parecer, 20.000 euros. Los griegos son conscientes de que su industria pesada es el turismo, su mayor fuente de divisas. Por eso invierten en él. Por esa misma razón el año pasado Grecia redujo el IVA del 23% al  13% en la restauración en diez puntos porcentuales.

lunes, 27 de octubre de 2014

Más sonrisas de Liniers

 (sed: pero / ego: yo / teleuisionem: la televisión / uidere: ver / possum: puedo).

El consuelo del pájaro prisionero: él por lo menos puede ver desde su jaula el electrodoméstico estupefaciente de la pequeña pantalla que preside los modernos hogares y suplanta a las llamas del verdadero fuego del hogar. La viñeta recuerda a la fábula clásica del perro domesticado y el lobo salvaje, muerto de hambre pero libre al fin y al cabo, y aquella  moraleja que sacaba Samaniego de la fábula de Fedro: "no hay bocado en sazón para un esclavo". 

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Una buena representación gráfica de lo que podríamos llamar la inflación egocéntrica, algo que nos hace especialmente odiosos a los demás: nuestra egolatría, egoísmo, y egotismo, valga el anglicismo, para el prurito de hablar de uno mismo y alimentar la exagerada hinchazón de la personalidad -la máscara-  propia: es decir, yo, yo y nadie más que yo.

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 (si quid: si algo / pulchurm est: es bonito / non: no / opus est:  es necesario el...)

El anglicismo "marketing" procede del alemán Markt, que a su vez deriva del antiguo alemán Markat o Merkat, que procede del latín MERCATUM, al igual que el francés marché, el catalán mercat  o el castellano mercado, más el sufijo -ing del gerundio que últimamente se lo aplicamos a todo, tal es la pujanza de la lengua del Imperio: footing, bulling, spinning, balconing e incluso, puenting, en el colmo de los colmos.

Marketing es, por lo tanto, la técnica del mercadeo, la técnica del comerciante y del comercio, palabras, por cierto, que incluyen la raíz MERC-, lo que equipara el comercio y el mercado etimológicamente hablando, pero también la mercancía, la merced -paga, recompensa- y el mercenario -el que guerrea o trabaja, sin más, por un salario-, la mercería, el mercader y el marchante, del francés marchand, hasta llegar al despectivo mercachifle -mercader de poca monta; palabras todas derivadas de MERCEM "mercancía" y del verbo MERCARI "comprar, adquirir con dinero", de donde también nuestro mercar, mercante, mercantil y mercantilismo.


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(omnia: todas las cosas / quae: que / dicunt: dicen /  
sunt: son / nihil: nada
at: pero,  sin embargo / saepe: muchas veces / ea: las / dicunt: dicen)

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(quid: qué / spectas: miras / pulchra: bonito / sic: así es)

viernes, 24 de octubre de 2014

Dinero



Al parecer, el edificio del antiguo Banco de España de Santander, que iba a ser la sede del MUPAC, acrónimo del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, va a convertirse finalmente en una sucursal del Museo Reina Sofía, que albergará el Archivo Lafuente que contiene numerosas obras de arte escultóricas, pictóricas y gráficas,   que recala así en la capital cántabra, convirtiéndose  en una subsede filial del Centro de Arte, con lo que “Cantabria pasa a ser una potente referencia internacional en arte moderno y contemporáneo, lo que va a tener una enorme trascendencia para nuestra comunidad autónoma no sólo en el ámbito cultural, sino también en el social y económico", en palabras de la jerga política del presidente cántabro.


Supongo que esta noticia cacareada por la prensa local no tiene nada que ver con la colocación del siguiente logo, vamos a llamarlo provisionalmente así, o muestra de arte callejera, en la fachada de la puerta de entrada del antiguo Banco de España: una corona real de tres puntas, bajo la que puede leerse la significativa palabra dinero dividida en sílabas. Moderna obra de arte, sin duda, con la que se sugiere –a la puerta de lo que todavía figura como Banco de España en doradas letras mayúsculas- que el dinero es el Rey, o que el único Rey que reina en el mundo, más allá de todos los nombres propios de todos los monarcas, es don Dinero, el poderoso caballero, como diría Quevedo, y a decir verdad, el más poderoso de todos los caballeros, por no ascenderlo en la moderna teología económica a la categoría ontológica suprema del único Dios verdadero.

 
Es algo que sabemos muy bien todos los españoles, que lo decimos en castellano: “El dinero es el rey del mundo”.  Y lo decían antes que nosotros los romanos en latín: Pecunia regina mundi (pecunia es femenino, por eso se dice que es la reina y no el rey del mundo; tanto monta, monta tanto), y “sola pecunia regnat”, que escribió Petronio en una de las primeras novelas de nuestro mundo, El Satiricón: “Sólo el dinero reina”. Y también, en latín, Publilio Siro: “Pecunia una regimen est rerum omnium”: el dinero es el único soberano que rige todas las cosas.

La palabra dinero, por cierto, deriva de DENARIUM, que por un lado conservamos como cultismo en la forma “denario”, nombre de la antigua moneda romana de plata que valía diez ases, y por otro lado ha evolucionado como palabra patrimonial a “dinero  (y a dinar, en diversos países árabes). 

Bien está que a la puerta de la sede del antiguo Banco de España algún artista callejero nos recuerde algo tan elemental que olvidan los ingenuos que creen que vivimos en el régimen democrático y constitucional de una monarquía parlamentaria, donde se supone que gobierna el pueblo soberano, e ignoran algo tan básico como que nos gobiernan los mercados, como se decía hace unos años, con un eufemismo que, rayando en lo ridículo, quería ocultar la verdadera cara económica del rey del mundo.

sábado, 18 de octubre de 2014

El Padre Nuestro pagano de Rubén Darío

Cuenta Plutarco (1)  que en tiempos de Tiberio, o sea de Cristo, y en el Mar Jónico, un barco con destino a Italia se vio obligado a detenerse junto a las islas Equínades, en las costas del Epiro, no lejos de la actual Corfú.
Entonces se oyó una misteriosa voz procedente de las Paxos, dos islotes deshabitados cercanos, llamando al capitán del barco, que era egipcio, por su nombre propio y pidiéndole que al llegar a Palodes anunciara literalmente que el gran dios Pan había muerto.   




Así lo hizo el capitán del barco. Al arribar a Palodes gritó: "El gran dios Pan ha muerto". Y al instante se elevó “un gran lamento no de una sola persona, sino de muchas, lleno de estupor”. 

Este anuncio se ha interpretado a menudo como la muerte del paganismo consumada tras el advenimiento de Cristo. La palabra paganismo procede de "pagum", que significa lugar: Pan representa el mito de la arcadia feliz, el paraíso idílico y bucólico, que podria hacerse realidad aquí y ahora, en estos mismos pagos, si no se proyectara sobre ellos la sombra de la cruz.
 
La nueva religión instauraba una fe monoteísta caracterizada por una negación de la sensualidad y del pluralismo religioso. La muerte del gran dios Pan no podía significar más que el derrumbe del mundo grecorromano.


El poema de Rubén Darío "Padre Nuestro de Pan", incluido en su Lira póstuma, expresa la nostalgia moderna -o modernista, si se prefiere- de los valores sensuales  paganos de la antigüedad.  Rubén reivindica el paganismo en este su Padre Nuestro, compuesto por ocho cuartetos de versos de nueve sílabas con rima ABBA, que contiene ecos del Pater noster cristiano. 

Padre nuestro, padre ambiguo
de los milagros eternos
que admiramos los modernos
por tu gran prestigio antiguo.

 La ninfa junto a la fuente pasa

y tiene en su blancura
lo que inspira, lo que dura,
lo que aroma y lo que abrasa.

Pues al ver la viva flor
o la estatua que se mueve,
hecha de rosa y de nieve,
nos toma el alma el amor.

 Pan nuestro que estás en la tierra,

porque el universo se asombre,
glorificado sea tu nombre
por todo lo que en él se encierra.

 Vuélvanos tu reino de fiesta

en que tú aparezcas y cantes
con los tropeles de bacantes
mancillando la floresta.

 Hunde siempre violento y vivo

y por tus ímpetus agrestes,
en el cielo cuernos celestes
y en la tierra patas de chivo.

Danos ritmo, medida y pauta
al amor de tu melodía,
y que haya al amor de tu flauta
amor nuestro de cada día.

 Deudas que el alma amando trunca

están en tu disposición,
y no le concedas perdón
a aquel que no haya amado nunca.

Sirva como ilustración del espléndido poema de Rubén Darío esta poderosa  imagen titulada "The afternoon of the faun"  de Carlos Schwabe (1923),  que tanto abunda en la Red, sin  que en la mayoría de los casos se cite su autoría y procedencia. Se ve al dios agreste y pastoril caracterizado con sus patas de cabra y cornamenta de macho cabrío tocando la flauta llamada en su honor de Pan. 


La flauta de Pan no es más que la metamorfosis de la ninfa Siringe o Siringa, que narra el poeta Ovidio, de la que se enamoró el fauno y a la que persiguió infructuosamente hasta que ella se arrojó a un río buscando la muerte, donde se transformó en unas cañas. Pan abrazó las cañas en lugar de la ninfa carnal de la que se había encaprichado, suspirando. En ese momento su suspiro se convirtió en las notas musicales de la flauta de Pan formada con cañas de desigual longitud. 

La iconografía de Pan, que es la de los faunos y los sátiros, ha servido para representar en el mundo cristiano a los demonios. Y, de alguna manera, Pan es el anticristo nietzscheano. Fue quizá el grito del capitán del barco egipcio lo que hizo que cundiera el pánico, palabra que procede de Pan precisamente, un pánico por lo que significaba la muerte de este dios, que ha llegado hasta nuestros días y oídos.

La estupenda película de Guillermo del Toro "El laberinto del fauno" (2006), titulada en inglés "Pan´s labyrinth", ha puesto de moda entre nosotros otra vez la imagen del Fauno o de Pan.

(1) Plutarco, De defectu oraculorum, 17.

miércoles, 8 de octubre de 2014

A propósito de Níobe

 
Comenzamos con esta ilustración de Annette Haines que nos pone sobre la pista de una leyenda mitológica. Representa el rostro compungido de una mujer, quizá una madre, y 14 pequeñas calaveras que acaso correspondan a sus criaturas muertas. Junto a la mujer dos letras Nb y un número 41, el símbolo químico del niobio y su número atómico. Nos encontramos, pues, ante un elemento químico de la tabla periódica. El niobio es un metal blando y dúctil de color blanco brillante que fue descubierto por Charles Hatchet en 1801 y utilizado en aleaciones de acero inoxidable para  reactores nucleares y misiles.


Seguimos con otra pista: otra ilustración presenta a una mujer de perfil derramando una lágrima. Esa mujer, por lo que leemos, se llama Níobe. Vemos que Nïobe está llorando. Además, leemos, en italiano "regina di Tebe", es decir, que la entristecida Níobe era la reina de Tebas. Por si hubiera alguna duda, al lado,  leemos que Níobe era la "queen of Thebes", lo mismo pero en inglés. Hay una pieza operística que se pone en escena con ese cartel y ese título: "Níobe, reina de Tebas". Se trata de una ópera en tres actos de Agostino Steffani que se representó por primera vez en Munich en  1688.

 

Una crátera griega nos muestra una sangrienta escena: dos arqueros, un hombre y una mujer, atraviesan con sus flechas a varios personajes. Si vamos reuniendo los datos, esos personajes son los catorce hijos de Níobe: siete varones y siete hembras. Esos arqueros no pueden ser otros más que los dioses hermanos: Diana y Apolo: él desnudo, con corona de laurel en la cabeza y la lira colgada del hombro, apuntando con su flecha certera; ella, vestida de cabeza a los pies como casta doncella, tomando una flecha de su aljaba para dispararla.  



¿Por qué, nos preguntamos, dos dioses se ensañan de esa manera contra la descendencia de la reina de Tebas? ¿Por qué tan grande cólera divina? El óleo de Johann König, que vivió en la primera mitad del siglo XVII,  insiste en la misma temática: los dioses, desde el cielo, disparan sus flechas sobre los mortales hijos de Níobe, dándoles efectivamente la muerte. En un primer plano yacen los cuerpos de los nióbidas muertos. En el centro del cuadro la propia reina suplica en vano con los brazos en alto a la diosa Diana la salvación de la hija pequeña que se abraza a ella.
Es hora de desvelar el misterio: la soberbia reina de Tebas, hija del no menos soberbio Tántalo, orgullosa de su numerosa progenie declaró que era superior a Latona, que los griegos llamaban  Leto. Había incurrido en el pecado de hybris, se había creído superior  a la diosa madre de Apolo y Diana, y la había ofendido desatando su cólera divina. Pidió pues la diosa a sus hijos que la vengasen y estos asaetearon a la prolífica descendencia. Según el relato de Ovidio en las Metamorfosis, Níobe suplica efectivamente a la diosa la salvación de la hija pequeña, pero la diosa, implacable, le da también la muerte.

Así concluye a propósito de Níobe Ovidio (Metamorfosis, libro VI, vv. 297-312):


Sexque datis leto diuersaque uulnera passis
ultima restabat: quam toto corpore mater,
tota ueste tegens, "unam minimamque relinque;
de multis minimam posco" clamauit "et unam".
Dumque rogat, pro qua rogat, occidit. Orba resedit
exanimes inter natos natasque uirumque
deriguitque malis: nullos mouet aura capillos,
in uultu color est sine sanguine, lumina maestis
stant inmota genis:  nihil est in in imagine uiuum.
Ipsa quoque interius cum duro lingua palato
congelat,  et uenae desistunt posse moueri ;
nec flecti ceruix nec bracchia reddere motus
nec pes ire potest ;  intra quoque uiscera saxum est.
Flet tarnen et ualidi circumdata turbine uenti
in patriam rapta est;  ibi fixa cacumine montis
liquitur,  et lacrimis etiam nunc marmora manant.

Y así cantan esos mismos versos, en latín, por supuesto, Dargaard, una banda austriaca de onda oscura neoclásica,  que hace una música entre folk y medieval aderezada con modernos toques de teclados.

 
  



Dadas seis a la muerte y maltrechas de varias heridas,
la última sólo quedaba: su madre cubriéndola a ella
con todo el cuerpo y con toda su ropa gritó: “A la pequeña
déjamela sola, a una y pequeña te pido de muchas.”
Mientras rogaba, su hija murió. Se sentó desolada
entre sus hijos e hijas y esposo privados de vida,
y endureció por sus penas; la brisa no mueve su pelo,
no hay en su rostro el color de la sangre, fijos sus ojos
se abren en tristes mejillas: no hay vida ya en su figura.
Propia se hiela también por dentro la lengua en lo duro
del paladar, y las venas no intentan siquiera moverse.
No puede el cuello doblarse ni el brazo hacer movimientos,
ni caminar el pie; hay también roquedal en entrañas.
Llora no obstante, y cercada por tromba de viento animoso
es a su patria llevada. Allí, fija en cumbre de monte,
ya se derrite, y aun hoy los mármoles lágrimas lloran.

La reina de Tebas se convierte en un peñasco de un monte de la antigua Magnesia de Sípilo, hoy Manisa, en Turquía, no lejos de Esmirna. Se decía que de un risco del monte Sípilo precisamente manaba una fuente que derramaba sus perpetuas lágrimas. He aquí la roca que llora de Níobe (en turco, Ağlayan Kaya), también conocida como Taş Suret la «Cara de Piedra», en el Monte Sípilo.

jueves, 2 de octubre de 2014

La leyenda de Aracné

No está mal, aunque no esté en nuestra lengua sino en la del Imperio, sorry,  pero se entiende bien con la ayuda de las imágenes,  el corto de dibujos animados de Nick Kozis sobre el mito de Aracné, que acabó convertida en araña -eterna tejedora-  por haber retado a la diosa Minerva, o sea a Palas Atenea.



Nos encontramos con el contrapunto femenino de Spiderman: Aracné, la futura Spiderwoman de la Marvel. Tanto Peter Parker, tímido alter ego de Spiderman,  como Aracné sufren una metamorfosis, como también sufrirá Gregorio Samsa, personaje que inmortalizó Franz Kafka en su genial relato. Todas estas transformaciones nos remiten a las célebres e inagotables Metamorphoses del poeta latino Ovidio, padre de todas ellas: de las literarias, de las pictóricas y de las del comic y el cine.   



Aracné era una joven de origen humilde que vivía en la región de Lidia, en Asia Menor. Todos reconocían su talento a la hora de hilar en el telar. Tenía una destreza  extraordinaria: movía las manos y los dedos con una gran precisión y de su taller salían todo tipo de diseños,  formas y colores, cenefas y dibujos que daban vida a historias nacidas de su prodigiosa imaginación. Al contemplar sus obras,  la gente se quedaba embelesada y exclamaba: “¡Qué cosa más bonita…!”.

Pero la joven era tan diestra como orgullosa y quería que su habilidad fuera reconocida por todos sin discusión. Por este motivo, en un arrebato de soberbia, retó a la propia Minerva o sea a Palas Atenea, diosa virgen de la sabiduría, nacida directamente de la cabeza de Júpiter, diosa de la guerra en su aspecto estratégico y de las artes del hilado propias de la mujer casada que debía tejer la ropa de toda la familia a su cargo, a elaborar la tela más bella que se hubiera realizado nunca. La diosa intentó disuadir a la muchacha apareciéndosele como una anciana bondadosa y sensata que con la voz de la experiencia  le aconsejaba modestia y humildad. Aracné, sin embargo, no siguió sus sabios consejos y mantuvo, tanta era su vanidad, su pulso con la diosa. Ambas contendientes se sentaron finalmente frente a frente ante sus telares, dispuestas a competir.

Minerva bordó la escena de la posesión del Ática con todo lujo de detalles: ella y Neptuno, es decir, Posidón,  se disputaron el patronazgo de la ciudad; Neptuno llegó el primero y clavó su tridente en la acrópolis y de allí surgió una fuente de agua salada, dando a entender que su regalo era el mar, que se lo daba a la ciudad para que se abriera al mar Egeo y al mar Mediterráneo; la diosa, sin embargo, por su parte, clavó su lanza y plantó el primer olivo, símbolo de la paz, que representaba también la agricultura y en concreto el aceite como don a la ciudad, ciudad que debía elegir a cuál de los dos dioses prefería. Los ciudadanos eligieron a Atenea como su patrona, y ella, como contrapartida, le regaló su nombre, en plural,  a la ciudad. Si la diosa se llamaba Atena, la ciudad sería Atenas.      

Aracné, por su parte, ensoberbecida, decidió representar algunos episodios escabrosos en los que los dioses, sobre todo el dios supremo,  se habían mostrado deshonestos o libidinosos. Bordó, por ejemplo, el episodio que ya conocemos del rapto de Europa, en el que el propio padre de la diosa se había transformado en toro para seducir a una joven princesa fenicia... 

En el momento de comparar las dos obras, quedaba bien claro, incluso para la diosa, que el trabajo de Aracné era muy superior. La diosa se enfureció y le golpeó en la frente con la lanzadera. La muchacha se asustó y, temiendo la ira divina, corrió a buscar una soga para colgarse de una viga en su propio taller y suicidarse, arrepentida de su soberbia. Minerva se compadeció de ella y la detuvo en el último momento,  pero le lanzó una maldición: la joven viviría para siempre pero colgada de un hilo y tejería y tejería durante toda su vida, ella y su futura progenie, prisionera de una telaraña que ella misma crearía. 

Entonces los brazos y las piernas de Aracné empezaron a encogerse, se le alargaron los dedos, se le hinchó el cuerpo y quedó cubierta por una capa de pelo corto y negro: Aracné se había transformado en araña, que es lo que su nombre significa en griego.


Aracné, según grabado de Gustave Doré

Velázquez abordó este tema en su lienzo La fábula de Aracne, más conocido como Las Hilanderas: en primer plano el taller de hilado, al fondo la escena mitológica: Aracné, en el centro, es recriminada por la diosa guerrera, con casco y la mano en alto, y como telón de fondo el tapiz que ha bordado con el rapto de Europa, que es un homenaje a la obra de Tiziano.