jueves, 18 de febrero de 2016

Algunas etimologías



Las palabras son como los seres vivos,  tienen su propia biografía. Su historia, de la que se ocupa la etimología,  revela algunas curiosidades dignas de tener en cuenta para entender un poco mejor el mundo en el que vivimos y la falsía de la realidad. 

Tomemos una frase como: El soldado, que acababa de cobrar su sueldo por desempeñar su trabajo tan respetable como otro cualquiera, fornicó con una prostituta en un sarcófago


 mujer soldado

sueldo y soldado, por ejemplo, comparten etimología: procede de sóllidus, el nombre de una moneda de oro del bajo imperio romano; soldado, deriva de solidatus, pagado con sólidos. Enseguida nos viene a la mente otra palabra de la misma familia, que ya ha caído en desuso: soldada: lo que se pagaba a los quintos al mes cuando hacían la mili o servicio militar obligatorio: una miseria que no les daba ni para tabaco. Ahora que el ejército español, dependiente del Ministerio de la Guerra, que es como se llamó siempre lo que ahora se denomina  Ministerio de Defensa con ridículo eufemismo, se ha modernizado, dando entrada a las mujeres y profesionalizándose, no viene mal recordar esta etimología. El ejército profesional es un ejército mercenario, de soldados a sueldo, un ejército de soldados y soldadas que luchan por la paz en todos los frentes de combate en misiones humanitarias propias de hermanistas de la caridad armadas de pistolas de verdad. Y que a veces se disparan. Y que matan. Solidus también es un adjetivo que significa sólido, macizo, duro; para denominar su moneda de oro, los romanos recurrieron a la misma metonimia que los españoles para su moneda de cinco pesetas, el duro. Esos duros que nadie te daba a cuatro pesetas porque valían cinco precisamente.

trabajo, procedería de un término latino tripalium, literalmente tres palos, una especie de horca o instrumento de tortura a la cual se ataba el esclavo perezoso o desobediente para ser azotado.

 fornix, fornicis m.:  arco, bóveda; puerta o pasaje ab ovedado; arco de triunfo; acueducto; burdel.

fornicar procede de fornix, arco, arcada o soportal de un edificio, que era donde se ponían las prostitutas en la antigua Roma a ejercer el oficio más antiguo del mundo. De ahí que fornix acabó significando también prostíbulo, y de ahí nos viene a nosotros el nombre del fornicio.(Por cierto había un mandamiento, creo que era el sexto, que ahora reza "no cometerás actos impuros" pero antes decía, me acuerdo bien, que así lo tuve que aprender: "no fornicarás") .


prostituta, es un derivado del verbo prostituere compuesto del prefijo pro- que significa delante de- y del verbo statuere, que propiamente es colocar, poner; por lo que prostituir sería en principio poner en venta, exhibir en público; de donde nuestro "entregar a una mujer a la pública deshonra a cambio de un precio".    El verbo prostituir está relacionado etimológicamente con otros verbos más "respetables" como constituir, destituir,  instituir, restituir, sustituir compuestos todos que son de estatuir. 


sarcófago, del griego σαρκοφάγος que significa literalmente come-carne, o sea, carnívoro, o sea que lo contrario de un vegetariano es un sarcófago 

martes, 9 de febrero de 2016

El gorrión de Lesbia

Dos versiones musicales del "lugete o Veneres Cupidinesque" de Catulo, la elegía al gorrión de su amada Lesbia -la primera, acompañada musicalmente de la lira con armonía lidia, de género cromático (CBAGbFMR), y la segunda la del grupo Tyrtarion- , y la versión rítmica castellana que hizo del poema Agustín García Calvo: todo un lujo para estos tiempos tan malos para la lírica que corren.



Llorad, dioses de amores y amorcillos,
y cuanto haya de hombres amorosos:
muerto está el gorrioncillo de mi niña,
gorrioncillo de encantos de mi niña,
el que más que a sus ojos ella amaba,
una miel que era él y que a su amita
más que un niño a su madre conocía,
y ni de su regazo se apartaba,
que, de acá para allá alrededor brincando,
a su dueña tan sola le pïaba.
Que ahora va por la senda de tinieblas
a de donde se cree que nadie vuelve.
¡Ah, malditas seáis, tinieblas malas, 
que os tragáis cuanto haya de más lindo!:
gorrioncillo tan lindo me robasteis.
¡Oh mal crimen! , ¡ah triste pajarcillo!,
por tu culpa los ojos de mi niña
hinchaditos de llanto se enrojecen.


sábado, 6 de febrero de 2016

Un eco de Propercio

El poeta Propercio no ha tenido mucha resonancia en nuestras letras, al menos no tanta como la que se merece, si exceptuamos algún eco lejano en Quevedo y poco más. Ha sido mucho más celebrado en la literatura alemana (Goethe) y en la anglosajona (Ezra Pound y Derek Walcot, por ejemplo).

Ezra Pound en la elegía II de su "Homenaje a Sexto Propercio" hace hablar así a Calíope, la musa de la poesía épica, y le recrimina al poeta:

And one among them looked at me with face offended,
Calliope:
'Content ever to move with white swans!
'Nor will the noise of high horses lead you ever to battle;
Nor will the public criers ever have your name;
in their classic horns,
'Nor Mars shout you in the wood at Aeonium,
Nor where Rome ruins German riches,
'Nor where the Rhine flows with barbarous blood,
and flood carries wounded Suevi.
'Obviously crowned lovers at unknown doors,
'Night dogs, the marks of a drunken scurry,
'These are your images, and from you the sorcerizing of shut-in young ladies,
'The wounding of austere men by chicane.'
Thus Mistress Calliope,
Dabbling her hands in the fount, thus she
Stiffened our face with the backwash of Philetas the Coan.

 
 Ezra Pound

Y una entre ellas me miró con cara ofendida,
Calíope:
"Siempre contento de ir llevado por los cisnes blancos! 
Nunca el rumor de los altos caballos te llevará a batalla;
Nunca los pregoneros dirán tu nombre por sus cuernos clásicos,
ni Marte te gritará en el bosque en Eonio,
ni donde Roma arruina las riquezas germanas,
ni donde el Rin corre con sangre bárbara,
y la corriente lleva a heridos Suevos.
Amantes coronados obviamente, junto a puertas desconocidas,
perros nocturnos, las señas de una fuga de borrachos,
estas sos tus imágenes y por ti el hechizamiento de jóvenes señoras encerradas,
la ofensa a hombres austeros con chicana."
Así la Señora Calíope,
mojando sus dos manos en la fuente, así
salpicó nuestra cara con el agua de Filetas de Coo.
(Traducción de Armando Uribe Arce)
 

Entre nosotros, el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal (1925-...)  compuso este bello poema "Imitación a Propercio", no sé si inspirado directamente en el poeta latino o en el “Homage to Sextus Propertius” de Ezra Pound, autor al que Cardenal tradujo al castellano (Ezra Pound,  Antología Madrid: Visor, 1984).

Ernesto Cardenal se hace eco aquí de la recusatio o negativa de Propercio a cantar las gestas de Augusto y poesía épica en general de glorificación de los poderosos, siguiendo el consejo interesado de Mecenas,  y prefiere dedicarse a la musa lírica, a sus amores, a su querida Cintia.   

 Ernesto Cardenal



Yo no canto la defensa de Stalingrado
ni la campaña de Egipto
ni el desembarco de Sicilia
ni la cruzada del Rhin del general Eisenhower:

Yo sólo canto la conquista de una muchacha.

Ni con las joyas dela Joyería Morlock
ni con perfumes de Dreyfus
ni con orquídeas dentro de su caja de mica
ni con cadillac
sino solamente con mis poemas la conquisté.

Y ella me prefiere, aunque soy pobre, a todos los millones de Somoza.

jueves, 4 de febrero de 2016

Evaluando el sistema educativo

        Los profesores tienen la abnegada misión de encarnar a los tipos fundamentales de humanidad con los que el adolescente tendrá que habérselas más tarde a lo largo de su vida. Así tiene ocasión de estudiar, durante seis horas diarias, la brutalidad, la maldad y la injusticia. Para una enseñanza tal, ningún precio sería demasiado alto, pero es impartida, incluso gratuitamente, a expensas del Estado.

En la escuela, el inhumano se presenta ante el adolescente en inolvidables configuraciones. Goza de un poder casi ilimitado. Provisto de conocimientos pedagógicos y larga experiencia, forma al alumno a su imagen.

El alumno aprende todo lo que es necesario para abrirse camino en la vida. Las mismas enseñanzas que son necesarias para abrirse camino en la escuela. Se trata del fraude, la simulación de conocimientos, la habilidad para vengarse impunemente, para asimilar con rapidez los lugares comunes, la adulación, el servilismo, la disposición para delatar a los compañeros ante los superiores, etc.

Lo más importante es el conocimiento del hombre, y el alumno lo obtendrá por el conocimiento de los profesores. Tiene que descubrir las debilidades de los maestros y saber aprovecharse de ellas; de lo contrario, nunca podrá oponer resistencia al sinfín de bienes culturales, totalmente inútiles, que le quieren inculcar.

Nuestro mejor profesor era un hombre alto, asombrosamente feo, que en su juventud, según dicen, había aspirado a una cátedra, aunque fracasó en el intento. Esta decepción hizo que se desarrollaran todas las energías latentes en él. Le gustaba someternos de improviso a un examen y lanzaba grititos de placer cuando no sabíamos contestar... Nos daba clases de Química, pero lo mismo podría habernos enseñado a desenredar madejas. Necesitaba una materia de enseñanza, como los actores necesitan un argumento para su lucimiento. Su deber era hacer de nosotros hombres. No le salía mal. No aprendimos química con él, pero sí aprendimos a vengarnos...

El profesor de Francés tenía otra debilidad: veneraba a una diosa maligna que exigía terribles sacrificios: la justicia...

El Estado aseguraba de una manera muy simple la vitalidad de la enseñanza. Como cada profesor sólo tenía que enseñar, año tras año, una determinada cantidad de conocimientos, perdía el interés y nada le desviaba ya del fin principal: desplegar sus energías vitales ante los alumnos. Todas sus frustraciones, sus preocupaciones financieras, sus desdichas familiares, las arreglaba en clase haciendo participar a sus alumnos. Sin ningún interés por su asignatura, podía concentrarse en formar las almas de los muchachos y enseñarles todas las formas del fraude. Así los preparaba para entrar en un mundo en el que se enfrentarían precisamente a gentes como él: seres deformados, corrompidos, pillos...




Después de haber terminado hasta cierto punto mi educación, tenía motivos para creer que, dotado de algunos vicios medianos y añadiéndoles algunas ruindades no demasiado difíciles de aprender, llegaría a defenderme bastante bien en la vida...

Bertolt Brecht Diálogos de fugitivos



Según el texto precedente del alemán Bertolt Brecht (1898-1956), los alumnos aprenden de sus profesores brutalidad, maldad e injusticia. Las enseñanzas o valores que transmite el sistema educativo, que luego servirán para la vida, son, según el autor el fraude, la simulación de conocimientos, etc. El autor destaca el desinterés del profesorado en general por la enseñanza de su materia, por lo que la evaluación que hace del sistema pedagógico que ha padecido no es muy halagüeña. ¿Podríamos decir que la crítica que hace Bertolt Brecht sigue vigente hoy por aquello de que "hoy es siempre todavía"?





  

miércoles, 20 de enero de 2016

"Que viva y le vaya bien"

El "uiuamus, mea Lesbia, atque amemus", el poema más eufórico de Catulo, y que constituye una invitación a vivir la vida y a hacer el amor, se convierte en este otro poema en estrofas sáficas, el carmen XI de la colección, en un adios definitivo, en el poema de la ruptura. 

Catulo encarga a sus amigos Furio y Aurelio, dispuestos como están a acompañarle a cualquier lugar del mundo como sus fieles sombras, que le digan adiós en nombre suyo a su amada Lesbia (pseudónimo en honor de la poetisa Safo de Lesbos con el que Catulo designaba a su amada Clodia): que viva ella (pero ya no "vivamos") y que le vaya bien con sus trescientos amantes a los que abraza a la vez sin querer de verdad a ninguno, porque el amor de Catulo, que creció como una flor silvestre e inesperada al borde de un camino, ha sido destrozado por el paso de un arado, que la ha tronchado y ajado. He aquí el original latino cantado con el acompañamiento de una lira. De ahí le viene el nombre al género literario de poesía lírica  precisamente.


He aquí el texto latino y una versión rítmica en castellano. La estrofa es la sáfica, compuesta de dos endecasílabos sáficos y un tercer verso formado por un endecasílabo sáfico y un adonio de cinco sílabas.

Poema XI de Catulo

Furi et Aureli comites Catulli,                                                  
siue in extremos penetrabit Indos,
litus ut longe resonante Eoa
tunditur unda,

siue in Hyrcanos Arabesue molles,
seu Sagas sagittiferosue Parthos,
siue quae septemgeminus colorat
aequora Nilus,

siue trans altas gradietur Alpes,
Caesaris uisens monimenta magni,
Gallicum Rhenum horribilesque ulti-
 mosque Britannos,

omnia haec, quaecumque feret uoluntas
caelitum, temptare simul parati,
pauca nuntiate meae puellae
non bona dicta.

cum suis uiuat ualeatque moechis,
quos simul complexa tenet trecentos,
nullum amans uere, sed identidem omnium
ilia rumpens;                                       
                                                                                                   Lesbia, John Reinhard Weguelin (1878)
nec meum respectet, ut ante, amorem,
qui illius culpa cecidit uelut prati
ultimi flos, praetereunte postquam
tactus aratro est.


Furio, Aurelio, cómplices de  Catulo,
tanto si él se adentra en la India extrema
donde el Índico que a lo lejos brama
bate la costa,

como en el mar Caspio o la fina Arabia,
o en los sagas o flechadores persas,
o en el delta que colorea el Nilo
septuplicado,

o a través si va de los altos Alpes
para ver las huellas del  magno César,
el Rin gálico y los horribles y ale-
jados britanos,

todo cuanto la voluntad del cielo
mande, prestos a soportarlo juntos,
estas anunciadle a mi amada nada
buenas palabras:

con sus novios viva y que bien le vaya,
los trescientos que ella a la vez abraza
sin querer a nadie, pero y a todos
desriñonando;

y no cuente ya con mi amor, como antes, 
que por culpa suya se ajó  cual flor al
borde de una campa rozada al paso
por el arado.
 

sábado, 16 de enero de 2016

¿Cosmopolitas?




Publicaba el escritor Rafael Argullol un artículo de opinión titulado “Provincianos y cosmopolitas” en el periódico El País el día 1 de enero de 2016, donde denunciaba lo muy provincianos que nos estamos volviendo y lo poco cosmopolitas que somos,  del que entresaco en cursiva los dos párrafos finales en los que arremete contra la hegemonía reduccionista de la lengua del Imperio, o sea el inglés, que es la lengua de Shakespeare, como decimos los cursis, que a todos se nos impone: 

Una de las grandes metáforas de este proceso en nuestra época es la rápida, universal y consentida mutilación de centenares de idiomas en favor de un idioma avasalladoramente hegemónico. Con toda probabilidad, hace solo tres décadas, nadie se hubiese aventurado a insinuar que para participar en un congreso en Lisboa sobre Camões —poeta nacional portugués— había que intervenir en inglés, o que en cualquiera de nuestras universidades se puede asistir al espectáculo de que un profesor explique a Baudelaire o a Goethe en medio inglés a un público estudiantil que entiende el inglés a medias. Y aún menos, desde luego, se hubiese podido imaginar que se llegaría a la situación de que un entero país —Corea del Sur— pretenda alcanzar a poseer el inglés, como nueva lengua propia, mediante el ingenioso método de llevar a las embarazadas a clases en aquel idioma, de modo que el feto pueda ya adaptarse a lo que prima en el cada vez más reducido universo lingüístico. Obviamente no tengo nada contra lo que los cursis llaman “lengua de Shakespeare” sino contra el reduccionismo que, al maltratar a todos los demás idiomas, también empobrece a la propia lengua inglesa: recientemente, un catedrático de Oxford me contaba que, mientras la mayoría de sus colegas apenas conocen otros idiomas que no sean el suyo, los escritores británicos contemporáneos utilizan una lengua drásticamente empobrecida.

Este sería un buen retrato del provinciano global: aquel que aspira a hablar un solo idioma, lo más utilitario posible, sin importarle la destrucción de los mundos que habitan en los otros idiomas; aquel que se mueve continuamente de aquí para allá, obseso coleccionista de imágenes, al tiempo que es incapaz de fijar la mirada, y no digamos el pensamiento, en paisaje alguno; aquel que está permanentemente informado con aludes de noticias y mensajes que sepultan su capacidad de comprensión. Es posible que un individuo de tal naturaleza se considere a sí mismo un cosmopolita. Pero vive en una pequeña aldea que ha confundido con el mundo.
A propósito de la palabra “cosmopolita” cabe decir aquí que es un helenismo que significa “ciudadano –polita, habitante de una polis- del mundo o cosmos, que es también el universo, y que lo acuñó Diógenes el filósofo fundador de la Secta del Perro –eso y no otra cosa es lo que significa “cínico” en principio, quizá mejor "quínico", como propone Pedro García Olivo-. Cuando le preguntaron que de dónde era, respondió: “cosmopolita”: soy ciudadano del mundo, en lugar de decir ciudadano de Sinope, que es donde había nacido y de donde había sido desterrado, según la leyenda. Por cierto, cuando alguien le reprochó que los de Sinope le habían condenado al destierro, contestó: “Y yo a ellos a quedarse”.

Esta palabra ha perdido casi toda la fuerza subversiva con la que nació, y que debería conservar: uno no es de donde nace, sino de donde pace, como dice el refrán castizo. Y eso quiere decir que uno no pertenece a ninguna nación en concreto, porque la única nación humana es el humus, o sea, la Tierra,  lo que derriba por tierra todos los nacionalismos existentes y emergentes. 
Dice Argullol en su artículo que precisamente el cosmopolita es hoy en día un personaje en extinción, ante el resurgimiento cada vez más pujante de los provincianismos.    Entresaco esta frase de otro párrafo: “El cosmopolita, al no soportar la excesiva claustrofobia de la identidad propia, busca en el espacio absorto de lo ajeno aquello que pueda enriquecer su origen y sus raíces.”

Lo paradójico del asunto es que parece que defender la diversidad lingüística es muy provinciano y muy poco cosmopolita, pero no es así, sino todo lo contrario: no se pueden equiparar nación y lengua, aunque los nacionalistas se apoyen en la existencia de una lengua propia para justificar su nación.  Las lenguas no son propiedad de nadie: hay naciones que tienen más de una lengua, y hay lenguas que no tienen ninguna nacionalidad.

(Las ilustraciones -sin créditos- están tomadas de un artículo sobre el anacionalismo del periódico Diagonal)



viernes, 1 de enero de 2016

¿Qué pasa aquí?

Pues nada, no pasa nada: que el año viejo, el mismo año de siempre, nos sugiere Arcás, se cambia, o lo que es lo mismo, se disfraza y retoca detrás del biombo para parecer un año "nuevo", como si no fuera el mismo perro viejo con distinto collar, un collar donde pone 2016, como podía haber puesto 713 ó 4583 o cualquier otra cifra aleatoria. Lo que pasa es que todo cambia para poder seguir igual (Giuseppe Tomasi di Lampedusa dixit).

Si comparamos el griego de los personajes de Arcás con el griego que hablarían Sócrates y Platón, es decir, con el griego clásico, notamos enseguida que es la misma lengua. Quizá la diferencia más notable, aparte de algunos cambios en la pronunciación, es que para decir año el griego clásico preferiría la palabra "étos", que se sigue utilizando en griego moderno, donde se habla por ejemplo del "sjolicó étos" o año escolar, pero en griego moderno se prefiere para felicitarse el año supuestamente nuevo la palabra de rancio abolengo "jrónos" (que conservamos en cronómetro y cronología sin ir muy lejos, y que tenía un significado más amplio de "tiempo" en general, lo que ayuda también un poco más a la hora de entender mejor el chiste).

 



  

jueves, 31 de diciembre de 2015

EL AÑO VIEJO Y EL NUEVO

Arcás, el genial dibujante griego,  nos hace sonreír con esta viñeta agridulce y dulciamarga en la que el año viejo 2015 le dice al año nuevo 2016 lo que tiene que decirnos para mantenernos engañados hasta diciembre, en que el año nuevo habrá envejecido -obsolescencia programada-  ya y será él quien diga lo mismo que le aconsejaron a él al año siguiente, supuestamente nuevo.




lunes, 28 de diciembre de 2015

Pinocho, el primer objetor escolar


Propone algún político genial, mal asesorado por algún psicopedagogo presuntamente iluminado, el disparate de la extensión de la "educación" obligatoria hasta los dieciocho años (en la actualidad hasta los 16). El sistema educativo, ahora que ya no padecemos la obligación del servicio militar en España, se ha convertido de la noche a la mañana en la reencarnación de la vieja mili,  una milicia que ya no incumbe sólo a los varoncitos en edad de servir al Rey y a la patria, sino que afecta tanto a másculos como a féminas, y que lejos de durar trece meses llega ya, como mínimo, a los diez años, escolarización que quiere crecer además, ampliándose considerablemente, tanto por abajo como por arriba. Si antes empezaba a los seis años, ahora comienza prácticamente a los tres con la pre-escolarización, y todavía quieren que empiece en el año cero que dicen por lo bajo, es decir, que nada más nacer te meten ya en la guardería hasta los dieciséis años por lo menos.

Y ahora vienen los iluminados de turno y pretenden ampliarla dos años más por arriba,  hasta los dieciocho años, como si eso supusiera una liberación o una conquista de la sociedad, cuando resulta que es una nueva imposición que coarta la libertad y una onerosa servidumbre que, so pretexto de liberarnos con el peso de la cultura, nos embrutece y encadena más aún al sistema de producción que padecemos y que algunos pretenden cambiar para que siga siendo igual. En la escuela sólo se aprende obediencia antes de la inserción en el mundo laboral y ciudadano, es decir en el conformismo del trabajo asalariado y el consumismo que convierte al productor en consumidor y en objeto de su propio consumo,  quien, como la serpiente que se muerde la cola, se consume a sí mismo inmolándose en los altares de un aburrimiento tedioso y conformista.



Si en la mili te hacían un hombre aunque tú no quisieras, en el cole te hacen ahora un ciudadano de pro: es decir, un idiota, en el sentido etimológico griego de la palabra, integral y  empedernido: un contribuyente -ominosa palabra esta quie debería hacernos reflexionar sobre qué es aquello a lo que estamos contribuyendo con nuestros impuestos directos e indirectos- y un votante -¿qué es lo que estamos votando?. El abecé escolar es el OBDCE: ese es el moderno Catón, obedece al calendario escolar que señala períodos lectivos y no lectivos, clases y recreos, en primera instancia, no te ausentes de las aulas, púdrete en un pupitre entre nuevas tecnologías y viejos aburrimientos, evaluaciones y demás monsergas curriculares y disciplinarias, sin olvidar las actividades extraescolares y complementarias de las escolares,  cuando lo mejor sería imitar a Pinocho, ese primer objetor escolar que creó Collodi, y presentar una moción de censura a todo el sistema educativo de la Educación Primaria y de la Educación Secundaria Obligatoria de arriba abajo, y de abajo arriba.

Reivindiquemos, pues, la figura de Pinocho antes de ser asimilado y metido por el aro como fierecilla domada en el circo del sistema. Pues, antes que ir a la escuela, es preferible, como le dijo el títere de madera que había nacido para correr al grillo parlante, o sea a Pepito Grillo, es decir, a su propia conciencia, asegurando que no tenía ni pizca de ganas de estudiar y de someterse a la institución académica pedagógica, es mejor, decíamos, “correr detrás de las mariposas y trepar a los árboles y pillar a los pajarcillos del nido”. O como también asegura, lo mejor es “comer, beber, dormir, divertirme y llevar de la mañana a la noche la vida del vagabundo”  y poder descubrir así la mentira toda de la realidad que nos rodea y que las instituciones educativas, incluida la televisión y la red de redes, sustentan..
Los políticos y pedagogos que quieren extender la escolarización obligatoria a los dieciocho años merecen unas orejas de burro como los tontos de capirote y estarse dieciocho años de cara a la pared por proponer semejante sandez y necedad, que viene de necio.

jueves, 24 de diciembre de 2015

La escuela de Platón





El que contempla por primera vez el enorme cuadro del pintor belga Jean Delville titulado “La escuela de Platón” (1898), que cuelga ahora en el Musée d' Orsay de París en la sala de los simbolistas, se asombra de su enorme tamaño lo primero de todo y queda no poco perplejo ante lo que ven sus ojos. 

Aquello parece una escena del nuevo testamento con Jesucristo sentado en el centro predicando el evangelio a sus doce apóstoles, si no fuera porque estos están completamente desnudos. Atendiendo al título del cuadro pensamos entonces que se trataría de Sócrates, el maestro del divino Platón, acusado como fue de corromper con sus desenseñanzas a la dorada juventud ateniense, si no fuera porque este Sócrates nos recuerda demasiado a Jesucristo.  

El cuadro fue encargado por la universidad de la Sorbona de París, pero no llegó a exhibirse  allí nunca  por motivos de censura. 

El lienzo se presta a muchas sugerencias: por ejemplo la homosexualidad del propio Cristo y sus apóstoles, al que se compara iconográficamente, mutatis mutandis, con el filósofo griego, quien, como se sabe fue homosexual avant la lettre, lo que no deja de ser algo blasfemo y herético. 

Otra lectura del cuadro sería la doble herencia pagana y cristiana de nuestra cultura occidental, no poco machista y homófoba, a pesar de o debido a sus raíces griegas y judeocristianas. Sería un ejemplo de la fusión platonismo/cristianismo de nuestra tradición y acervo cultural.

El cuadro no deja de ser una exaltación de la belleza masculina, bastante idealizada, desde un punto de vista sensual y erótico. Es también una exaltación de la juventud de los efebos de largas melenas bajo el prisma pagano, griego, clásico, precristiano. 

El venerable maestro, Platón si hacemos caso del título del cuadro, estaría predicando una nueva doctrina de amor e idealismo, no precisamente la cristiana que ha ensombrecido el mundo durante dos mil años con su mensaje resignado y conformista, sino en todo caso el epicureísmo hedonista griego y el humanismo que sitúa al hombre como centro del universo.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Otra versión musical del "odi et amo"

Son muchas las versiones musicales del Odi et amo de Catulo, desde la clásica de Carl Orff en su Catulli carmina, hasta la más moderna de Johann Johannsson o esta de Omnia, un grupo holandés de música folk neo pagana, como ellos mismos se definen.

  odi et amo. quare id faciam fortasse requiris.
nescio sed fieri sentio et excrucior.



He aquí algunas traducciones:

La odio y la quiero. Quizá me preguntas que cómo lo hago.
No lo sé, pero así siento que es y es mi cruz. 
 
Odio y amo. Preguntarás, tal vez, por qué lo hago.
No lo sé. Pero lo siento así, y me torturo. (Luis Antonio de Villena)

La odio y la quiero. Que cómo lo hago acaso preguntas.
No lo sé; siento que así pasa, y martirio me da. (Agustín García Calvo).

I hate and love. Why? You may ask but
it beats me. I feel it done to me, and ache. (Ezra Pound)

lunes, 14 de diciembre de 2015

¿Llevan todos los caminos a Roma?



Un mapa elaborado por  el Moovel Laboratory  muestra que el adagio “omnes uiae Romam ducunt” es, por lo que concierne a la vieja Europa, cierto todavía. El punto específico que se toma como referencia es el Milliarium Aureum, emplazado en el foro de Roma por el emperador Augusto en el año 20 a. de C., donde una estructura de mármol que todavía puede contemplarse era la base de un monumento de bronce que representaba el quilómetro cero en el que se grabaron los nombres de las principales ciudades del Imperio indicando la distancia que las separaba de Roma.  


A lo largo de los siglos, el Imperio Romano construyó muchos quilómetros de carreteras (uiae stratae, en latín) que iban desde Gran Bretaña a la actual Turquía y desde el Danubio hasta el norte de África. Se estima que la red principal de calzadas tenía más de 120.000 quilómetros. De acuerdo con la Enciclopedia Británica, el gran número de estas vías llevó a la acuñación de la famosa frase “todos los caminos conducen a Roma”. Hoy en día, modernas autopistas y carreteras han reemplazado en su mayoría el  antiguo sistema, aunque todavía se conservan operativos algunos tramos de las viejas calzadas romanas. El mapa demuestra que efectivamente  todos los caminos conducen a la ciudad eterna, según el viejo dictum





El mapa elaborado por el Moovel Laboratory, un equipo de diseño alemán que estudia los problemas de movilidad,   ha creado una red de 486 713 puntos de inicio que abarca  26,503,452  quilómetros cuadrados, desarrollando un algoritmo para calcular la ruta a Roma a partir de cada uno de estos puntos, y ha llegado a la conclusiónde que sí, en efecto, había un camino desde cualquier punto del Imperio Romano para llegar a Roma. El mapa muestra estos caminos. La línea fuertemente marcada es la parte de la carretera que se utiliza con mayor frecuencia para todas las rutas.



El equipo también ha implementado un algoritmo similar para las diez ciudades que en los Estados Unidos de América llevan el nombre de Roma, donde los distintos colores representan los caminos asociados a la Roma más cercana de acuerdo con el tiempo de viaje más rápido. 



domingo, 13 de diciembre de 2015

"Mount Olympus"



El 5 de marzo de 2016 desembarcará en el Central de Sevilla, dioses mediantes, en única representación exclusiva y estreno en España,  Monte Olimpo, Para glorificar el culto de la tragedia, un espectáculo ininterrumpido de música, danza y teatro de veinticuatro horas de duración del director belga Jan Fabre.  Esto es lo que dice la publicidad del evento:

27 INTÉRPRETES ENTRE ACTORES, BAILARINES Y MÚSICOS, 42 PERSONAS EN GIRA, 24 HORAS DE REPRESENTACIÓN SIN DESCANSO...

ESTE ES EL NUEVO, AMBICIOSO Y DESMESURADO RETO QUE NOS OFRECE EL ESCRITOR, PENSADOR, ARTISTA PLÁSTICO, DIRECTOR DE ESCENA, COREÓGRAFO Y, EN DEFINITIVA, AGITADOR Y RENOVADOR DE LA ESCENA MUNDIAL JAN FABRE.

SÓLO EL “ENFANT TERRIBLE” DE LA ESCENA BELGA PODRÍA SER CAPAZ DE ACERCARSE A LA CATARSIS QUE DEBIERON SUPONER LOS TRES DÍAS DE DURACIÓN DE LAS FIESTAS DIONISIACAS GRIEGAS EN EL SIGLO VI A. C.



Con el escritor Jeroen Olyslaegers, que  se leyó 33 tragedias clásicas griegas, Jan Fabre ha redactado un nuevo texto sobre los sueños, las pesadillas y el insomnio centrándose en aquellas en las que predomina la violencia familiar llevada al asesinato, tragedias como La Orestíada o el ciclo tebano, todo ello mezclado con sus aportaciones basadas en una profunda investigación sobre las relaciones entre los sueños, el inconsciente, los oráculos y la tragedia propiamente dicha, desembocando en una reflexión sobre aquello que significa la catarsis en la sociedad de hoy,  en un espectáculo –excesivo- de veinticuatro horas de duración, que le ha llevado un año entero de ensayos.         

El espectáculo consta de 14 capítulos con varias escenas cada uno, en los que se encuentran Antígona, Medea, Edipo, Electra y todos los demás héroes y heroínas trágicos. Con ellos, los dramas de la guerra, el infanticidio, el incesto, los sentimientos de dolor, de desesperanza, las lágrimas, la belleza y el consuelo.

 
A raíz del estreno el 27 de junio del presente año en Berlín de Mount Olympus, una crónica del evento publicada en la prensa dijo lo siguiente:

“Apaguen sus móviles, por favor. Buenas tardes, buenas noches, buena mañana, buen día y hasta mañana”. A esta presentación le siguió una experiencia única, abrasadora... y comienza a fluir un torrente de imágenes que se suceden, aunque también el cansancio puede llegar. Hacia las cinco de la mañana, la sala se ha clareado bastante. Fuera, en los pasillos, la gente duerme. Irán volviendo poco a poco, para ver las ocho últimas horas. Domingo cuatro de la tarde, el maratón ha terminado con una danza antológica. Todos sus intérpretes, embadurnados de los pies a los cabellos con manchas de colores vivos, como cuadros de Pollock, se lanzan a una bacanal endiablada de 30 minutos al ritmo de una música tecno, como dopados por un exceso de éxtasis y de electrochoques, bajo la mirada de Dionisos y de su esposa. El público de Berlín, de pie, los aplaudió durante 40 minutos. ¡De dónde sacarán toda esa energía! El público ha tenido la sensación de hacer participado durante 24 horas en un ritual emocionante, un viaje casi religioso hacia otras zonas de nuestro mundo. Y el público, lejos de irse, quería quedarse aún más.” (Guy Duplat, Le Monde 29 de junio 2015). 

sábado, 5 de diciembre de 2015

Una sonrisa de Arcás





Vuelve a hacernos sonreír burlonamente Arcás con esta viñeta en la que una mujer con los cabellos grises confiesa que ha llegado a la menopausia (o fin de la "mensualidad", que ella denomina en la lengua de Homero con el eufemismo griego que también se oye por estos lares "el período" el trayecto del camino -odo- que se repite cíclicamente -perí- ), y nos dice que antes tenía la regla y ahora, en cambio, la pensión de jubilación, y haciendo una cabriola dialéctica, reconoce que son la misma cosa (pragma, de ahí pragmático y praxis, que decían los marxistas cuando siguiendo a Karl Marx decían que la filosofía debía  dejar de ser teórica y pasar a la práctica de cambiar el mundo,  y práctica): vienen una vez al mes (eso es lo que quiere decir meno-, el primer componente de meno-pausia) y dura cinco (pente, de donde pentágono y demás) o seis (exi, de donde hexágono, por ejemplo) días.

La última palabra es "meres"  -días-, que en griego antiguo era "hemera", de donde nuestra hemeroteca, y el carácter efímero, que propiamente sólo dura un día, de nuestra vida.